Auge fascista en Ucrania

10 10 2014

 

Fuente de la imagen: AP, Sergey Chuzavkov

Los batallones Azov y Donbás así como militantes del grupo ultranacionalista Pravy Sektor luchan junto con las tropas ucranianas contra las milicias del este de Ucrania. La simbología que utilizan hace una clara referencia al nazismo. La operación de Kiev contra las milicias del este que no reconocieron el cambio de gobierno producido en febrero dura desde abril pasado. En las filas de las tropas regulares combaten los batallones Azov y Donbás y militantes del ultranacionalista Pravy Sektor, a menudo calificados de neonazis. Su simbología hace una clara referencia a las SS.

El batallón Azov se formó en mayo pasado en la ciudad de Mariúpol, la base del servicio patrullero de servicios especiales del Ministerio del Interior de Ucrania. En internet sus efectivos se conocen como “hombrecillos negros”. En su insignia, el símbolo en primer plano es rúnico. Se conoce como Wolfsangel o Gancho para Lobos y se asocia con la protección a la vez con el ataque y el aprisionamiento del enemigo. Lo usaron algunas escuadras de las SS, en particular Das Reich. La runa destaca sobre el símbolo oculto del Tercer Reich, el Sol Negro o Schwarze Sonne, uno de los preferidos del comandante en jefe de las SS Heinrich Himmler, usado también sobre el suelo del castillo de Wewelsburg en el oeste de Alemania.

Para promover el batallón Azov a menudo se usa la insignia “Cuerpo Negro” que hace una referencia directa a las SS cuyo diario oficial se llamaba así (Das Schwarze Korps). Una de las insignias oficiales del batallón Azov, así como el periódico oficial de las SS, Cuerpo Negro.

El batallón Donbás se creó en Dniepropetrovsk en 2014 para luchar contra los milicianos de la autoproclamada República Popular de Donetsk. Más tarde, dio origen al 24º batallón de defensa territorial Donbás del Ministerio de Defensa de Ucrania sometido al Estado Mayor y al batallón operativo Donbás de la Guardia Nacional, supeditado al Ministerio del Interior. Su insignia consta de un tridente invertido estilizado y un águila nazi con las alas semiplegadas, de esta forma, que a su vez fue utilizada por la Wehrmacht desde 1935.

Fuente: mundomilitaria.es

Grupos de jóvenes con pasamontañas y ropas de camuflaje se han vuelto devotos de las artes marciales, cumplen las órdenes de la organización radical Pravy Sektor, que se ha erigido como principal brazo armado .Son varios centenares de jóvenes, algunos todavía en la adolescencia. Empieza la clase. Los bates de béisbol chocan por encima de sus cabezas mientras llega por megafonía el enésimo discurso de los partidos de la oposición llamando a resistir. Pravy Sektor también acoge a fanáticos aficionados al fútbol. Son la rama más activa del Tridente, un grupo basado en la ideología del nacionalismo ucraniano, según se describen.

Amnistía Internacional confirma que los crímeres de guerra se cometieron de forma rutinaria y con el consentimiento de las autoridades ucranianas en el este del país. El informe de Amnistía Internacional confirma que el batallón ucraniano Aidar ha cometido graves crímenes en la región occidental de Lugansk, según ha informado el Comisionado del Ministerio del Exterior ruso en materia de Derechos Humanos, Democracia y el Estado de Derecho, Konstantin Dolgov, citado por Itar-Tass.

Según Dolgov, Amnistía Internacional solo ha señalado en su informe algunos de los casos de secuestros de personas, detenciones ilegales o extorsiones (incluida la petición de rescate para la liberación de los ucranianos capturados).

La unidad especial Aidar fue formada en mayo con el reclutamiento de activistas procedentes de las fuerzas políticas nacionalistas radicales de Ucrania para su participación en la operación de castigo que Kiev ha llevado a cabo en el sudeste del país. Las autoridades rusas sospechan que las fuerzas aéreas de Aidar bombardearon a la población civil. En particular, según el Comité de Investigación de Rusia, los combatientes de Aidar estuvieron involucrados en el bombardeo mortal de Lugansk del pasado 17 de junio, en el que murieron dos periodistas rusos.

No debemos olvidar que el movimiento nacionalista ucraniano que hoy en día sale en los medios, se remonta a la década de los 40, donde ya formaron parte como voluntarios en los regimientos de las SS cuando Stalin se apoderó de Ucrania, y ya desde entonces la animadversión hacia Moscú ha ido en aumento. En aquel momento los ucranianos debían elegir entre Hitler o Stalin, y prefirieron al primero porque Stalin tomó la iniciativa en invadir su país con un terror implacable, ahora bien, el germen nacionalista ha ido cultivándose hasta nuestros días, cuando ha eclosionado, y el caldo de cultivo actual donde una economía maltrecha, medio país destrozado y unos préstamos internacionales que terminarán de pagar las siguientes generaciones, puede hacer prosperar ese sentimiento nacionalista donde todo el mundo acaba perdiendo, por ello es necesario cortar las alas a tales movimientos, y aunque ya sea tarde, ello es preferible a nunca.

Jesús Daniel Bernadic Sánchez.

 

Fuentes consultadas:

RIA Novosti http://sp.ria.ru/opinion_analysis/20140813/161268735.html

El Mundo http://www.elmundo.es/internacional/2014/02/03/52efcd3a268e3e1c358b457c.html

Actualidad.rt http://actualidad.rt.com/actualidad/view/139854-ucrania-crisis-aidar-crimenes-guerra

El libro negro del comunismo. Courtois, Werth, Panné, Paczkowski, Bartosek, Margolin. Ediciones B. España. 2010.





Los dos tableros de la crisis de Ucrania

4 10 2014

 

Fuente: valdaiclub.com

La crisis de Ucrania tiene un aire de familia. “Choque de civilizaciones”[1], “expansionismo ruso”[2] y “política de contención”[3] son términos corrientes en la cobertura periodística. Para algunos observadores, este episodio es un punto de no retorno en la relación de Rusia y Estados Unidos. Consideran que la política internacional se encuentra peligrosamente en la antesala de una nueva Guerra Fría.[4] Con tono igualmente dramático, otros lo definen como un nuevo round del atávico enfrentamiento entre Oriente y Occidente.[5]

Un análisis más detallado revela que aplicar estos moldes analíticos generalistas oscurece la verdadera naturaleza de la crisis. Básicamente, se trata de la superposición entre dos tableros políticos independientes: uno internacional y otro doméstico. El primero es el juego entre las grandes potencias. Se trata de Rusia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte debatiendo por donde pasa el límite entre sus respectivas zonas de influencia en Europa del Este. Y el segundo tablero es el de la escena política ucraniana. Las elites que participan en este escenario movilizan lealtades etnoculturales como método para dirimir sus conflictos, internacionalizando lo que es esencialmente un asunto doméstico. La camada de líderes que busca una mayor asociación con Europa generalmente cuenta con el apoyo de los ucranianos étnicos en el centro y oeste del país. Concentrados en el sur y el este, los ciudadanos de origen ruso suelen acompañar a los dirigentes que prefieren estrechar lazos con Moscú.

Enmarcar del conflicto como una “nueva Guerra Fría” o un “choque de civilizaciones” resulta excesivamente abstracto. Las circunstancias requieren que distingamos quienes participan en ambos tableros y cuáles son sus aspiraciones.

La falsa Guerra Fría

Equiparar el actual impasse en las relaciones entre Rusia y OTAN con la Guerra Fría es una comparación inadecuada. Fundamentalmente porque no está en los planes inmediatos de Moscú desafiar frontalmente a Estados Unidos. La razón es sencilla: Moscú carece de la base de poder necesaria para emprender esta aventura. En términos económicos, Rusia representa el 2,9%  del PIB (PPA) mundial mientras que Estados Unidos el 19,3%.[6] La disparidad se mantiene en el plano militar: Rusia reúne el 5% el gasto bélico mundial y Estados Unidos el 37%.[7]

Aunque la animosidad entre Rusia y OTAN durante la última década vienen registrando mayores niveles de hostilidad, el enfrentamiento ideológico actual no alcanza la intensidad de la Guerra Fría. En ese entonces, la disputa doctrinaria globalizó el conflicto y favoreció que ambos bloques desarrollaran estrategias instintivamente opuestas a la cooperación. La sensación compartida era la de encontrarse en una cerrada batalla entre dos formas de vida polarmente opuestas. Los períodos de coexistencia fueron breves y nunca contaron con apoyo mayoritario. Washington y Moscú tenían la certeza de que el enfrentamiento iba a concluir con la derrota (y destrucción) total de una de las partes. En la actualidad, Rusia y Occidente patrocinan ideologías diferentes sin que esto actúe como un impedimento insuperable en el entendimiento mutuo.

La estrategia de Rusia en Ucrania persigue objetivos circunspectos. No busca transformar radicalmente las bases del sistema internacional ni la separación de las provincias ucranianas rebeldes del este. De hecho, Putin se encontraba satisfecho con la dirigencia de Kiev anterior a las protestas de la plaza Maidan. Fue el apartamiento del presidente prorruso Yanukovych y el deseo del nuevo gobierno de formar parte de la OTAN lo que lo motivó a involucrarse. El eventual ingreso de Ucrania a la alianza atlántica contradice frontalmente la Estrategia Nacional de Seguridad de la Federación Rusa de 2008. Este documento considera como interés vital la exclusión de la OTAN del perímetro de seguridad que atraviesa a Ucrania, Georgia, Kazajstán, y Azerbaiyán.

La ausencia de una acción más resoluta por parte de Estados Unidos y Europa parece indicar que tardíamente comprendieron los costos de expandir indefinidamente hacia el este la membresía a la Unión Europea y la OTAN. Por ahora, la ubicación exacta de esta frontera permanece en disputa. Pero lo cierto es que Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia comparten el interés en evitar que la crisis se extienda regionalmente y escale hacia niveles que reclamen respuestas más decididas. A diferencia del conflicto absoluto que diagnostica el enfoque de “nueva Guerra Fría”, las partes reconocen que las diferencias que mantienen son parte del  business as usual de las grandes potencias.

Tablero internacional: el juego de Rusia

No son pocos los observadores que le atribuyen a Moscú un instinto expansionista agresivo. La anexión de Crimea y la asistencia al movimiento separatista en el este ucraniano parecen corresponder con esta imagen. Presentan a Putin cumpliendo el papel de Stalin moderno que se propone revivir el pasado soviético. Como los analistas norteamericanos de comienzo de la Guerra Fría original, consideran a la dirigencia del Kremlin heredera de una actitud irracionalmente hostil al Oeste.

Debajo de este sparring retórico que ambas partes gustosamente alimentan, la estrategia rusa es más sutil de lo que parece a primera vista.

Si bien Moscú no dudó en incorporar a la separatista República de Crimea dentro de la Federación Rusa, es un error estimar que planea hacer lo mismo con las provincias rusoparlantes de Donetsk y Luhansk.

El motivo es que la prioridad rusa no es aumentar su territorio sino evitar que Ucrania adhiera a la OTAN. Sabe que la manera más eficiente para lograrlo es influyendo directamente sobre los resortes de gobierno en Kiev. Al sustraer las provincias orientales del sureste, estaría perdiendo su principal plataforma de gravitación en la política interna del país vecino. Los votantes de la región rusoparlantes fueron esenciales para el triunfo de presidentes cercanos a Moscú en tres de las últimas cinco elecciones. Anexar estas provincias y perder Ucrania es un error estratégico inexplicable.

Por esa razón, a Putin le interesa que el conflicto entre Kiev y la insurgencia de los rusos étnicos no se extienda. Entiende que una larga guerra civil solo podría concluir con la ocupación o la separación no reconocida de las provincias del este. Formalmente parte de Ucrania, verían su participación en las decisiones del gobierno central licuada. Por lo tanto, la estrategia de Moscú es establecer una formula política legitima para reanudar su influencia en Kiev.

Definidos los objetivos, la participación rusa en el levantamiento de las provincias orientales se atiene a dos criterios.

Primero, asegurándose que el enfrentamiento entre el gobierno central y los insurgentes se mantenga sin un ganador claro. Cuando los rebeldes se encuentran en retirada, incrementa momentáneamente sus niveles de asistencia. Con esto busca obligar una tregua que reincorpore sin condicionamientos a las provincias del este.

Y segundo, calibrando el caudal de asistencia para mantenerla dentro de parámetros limitados que eviten reacciones de OTAN. Hasta ahora, viene manteniendo un enfoque híbrido de concentración de fuerzas convencionales en la frontera y de operaciones de fuerzas especiales sin insignias en el terreno. Esta ambigüedad le permite rechazar hasta cierto punto la acusación de participación plena en acciones militares. Significativamente, los corresponsales emplazados en el teatro de operaciones difieren sobre el verdadero grado de presencia rusa. La tragedia del derribo del MH17 de Malaysia Airlines demostró el riesgo de verse asociado a un movimiento insurgente impredecible.

Tablero internacional: el juego de la OTAN

En un reciente artículo, el académico norteamericano Walter Russell Mead se lamenta de la complacencia de Occidente frente la dura realidad de la política internacional. Sostiene que décadas de abundancia crearon una falsa sensación de seguridad que entumecieron sus instintos. Siguiendo esta lógica, el avance de potencias revisionistas como Rusia y China no encuentra la respuesta que merece.[8]

Pero así como Russell Mead acusa a Occidente de ignorar la realidad geopolítica, este argumento se puede invertir. La geopolítica no recomienda optar instintivamente por la expansión en cada ocasión que se presente. La prudencia reclama a los estadistas que identifiquen cuando los costos de aplicar la fuerza son mayores que sus beneficios. Comprender que la crisis se produce en un territorio adyacente a Rusia es entender que las grandes potencias no toleran que se inmiscuyan en su vecindario inmediato.

Hasta ahora, la OTAN mantiene un delicado equilibrio frente a la crisis ucraniana.

Por un lado, tiene que garantizarles a sus aliados en Europa del Este que se resguardará su integridad. Polonia y los países bálticos exigen a la OTAN que actúe de manera más decidida para desalentar potenciales agresiones rusas contra ellos. En una visita oficial a Estonia, Obama confirmó que Estados Unidos invocará el artículo V de defensa colectiva de la OTAN en caso de un ataque contra los países bálticos. Además, en la cumbre de Gales de septiembre, los miembros de la alianza acordaron robustecer a la Fuerza de Respuesta Rápida. Esta contará con la capacidad de emplazar un batallón de 800 efectivos en 2 días y una brigada de 6000 en 5 a 7 días en cualquier parte del globo. Aunque esta fuerza no es suficiente para hacerle frente una invasión, la señal que se quiso enviar a Moscú es clara: la OTAN no va a tolerar acciones hostiles contra sus aliados orientales.

El otro lado del equilibrio requiere evitar mostrarse demasiado intransigente como para enajenar a Rusia. La cooperación de este país es fundamental en otras áreas de la agenda internacional. Para los europeos, Moscú es vital como abastecedor energético. Los norteamericanos requieren su colaboración en las áreas de seguridad nuclear, las negociaciones con Irán y las operaciones de antiterrorismo. Esta mesura se vio reflejada en el nuevo esquema de la Fuerza de Respuesta Rápida. A pesar de la insistencia de Polonia, se limitó su tamaño y rechazó taxativamente emplazarla en bases permanentes en Europa del Este.

Tablero doméstico: el juego dentro de Ucrania

A pesar de que es entendida principalmente como una crisis internacional, la situación de Ucrania es en esencia un diferenciado sobre la constitución interna del país. Es necesario comprender las condiciones que nutren una de las características definitorias de la escena política ucraniana: su inestabilidad.

Lo que inició la presente crisis fue un debate sobre política exterior: ¿debería favorecerse la integración con la Unión Europea o la Unión Euroasiática patrocinada por Moscú?

Para el actual presidente Poroshenko, la respuesta es clara: la Unión Europea es el camino a seguir. Su principal base de apoyo, lo ucranianos étnicos del centro y oeste del país, comparten este punto de vista.

En cambio, para su antecesor en el cargo, el ex presidente Yanukovych, la prioridad es el vínculo con Rusia y sus proyectos euroasiáticos de integración económica. Su decisión de rechazar un acuerdo comercial con la Unión Europea fue lo que motivó a las protestas de Maidan que acabaron por desplazarlo.

A lo largo de este debate sobre el perfil internacional del país que todos los gobiernos vienen enfrentando desde la independencia en 1991, tanto Rusia como los estados occidentales distaron de mantenerse como actores prescindentes. Ambos se inmiscuyeron en los asuntos internos para torcer el curso de los eventos a su favor. Sin embargo, esta práctica está lejos de ser una imposición externa. Son los propios actores y elites ucranianas quienes circunstancialmente la alientan cuando les resulta útil. Cuando gobierna un presidente prorruso, la oposición le exige a la Unión Europea y los Estados Unidos que impulse la agenda de promoción de la democracia. Las movilizaciones de la Revolución Naranja de 2004 y Maidan en 2014 correspondieron con este patrón. Pero cuando el asiento del poder lo ocupan dirigentes cercanos a Occidente, son las provincias rusoparlantes del este y sur quienes reclaman a Moscú que intervenga para protegerlas de los “fascistas” de Kiev.

Esta disputa sobre la política exterior es sintomática del clivaje fundamental que atraviesa al país: el incierto estatus de sus ciudadanos de origen ruso. Aún antes de que estallara la insurgencia, denunciaban que el gobierno central no los reconoce como ciudadanos plenos. Consideran que Kiev los trata como infiltrados extranjeros a pesar de que constituyen el 17% de la población nacional.

La principal demanda de los ucranianos de origen ruso es la delegación de funciones desde el centro a las provincias, especialmente a las del sur y este donde representan entre el 15% y 58% de los habitantes. El partido que mejor recoge estas demandas es el del ex presidente Yanukovych. En su plataforma partidaria también figura el establecimiento del ruso como lengua oficial. Como enseñan los últimos 200 años de historia en Europa Oriental, el reconocimiento idiomático actúa como indicador del grado de respeto de los derechos de las minorías étnicas.

Tregua

Luego de meses de conflicto armado en el este del país, representantes de Kiev y las repúblicas separatistas acordaron a principios de septiembre una tregua en Minsk. Por ahora, es difícil de determinar si se va a poder mantener.

Sin embargo, se trata de la primera vez que el gobierno ucraniano reconoce, aunque sea implícitamente, a los gobernadores de Donetsk y Luhansk como interlocutores válidos. Aún sin que este acuerdo llegue a ser definitivo, podría representar un punto de inflexión en la relación entre Kiev y sus ciudadanos rusos étnicos.

Entre lo convenido, el presidente Poroshenko accedió a descentralizar actividades administrativas y respetar al ruso como idioma oficial regional. Esto sugiere que la Constitución podría ser reformada bajo líneas más federales. Ucrania es un país unitario donde las funciones de gobierno están íntimamente centralizadas en la oficina presidencial. Bajo este esquema, selecciona y remueve a las autoridades provinciales. Habilitar la elección local de gobernadores es uno de los incentivos más importantes para tentar la reincorporación de los rebeldes. El insurgente perfectamente puede transformarse en respetable administrador local si se le ofrece la oportunidad. Lo que resta es definir si Poroshenko, quien más tendría que perder con este nuevo arreglo, estaría dispuesto a ceder esta ficha en la negociación con las repúblicas separatistas.

En definitiva, lo que alimenta la crisis de Ucrania es la íntima imbricación entre los tableros internacional y doméstico. Al ser un país ubicado en una zona geopolíticamente sensible en el juego entre Rusia y OTAN,  los cuadros de inestabilidad interna irremediablemente atraen la atención de las grandes potencias. Estas intervienen, con diferente grado de sutileza, explotando los agravios de grupos locales para alinear al gobierno en Kiev con sus preferencias. En la medida en que las elites ucranianas se muestren incapaces de procesar la conflictividad política dentro de canales establecidos, el tablero doméstico continuará adoleciendo de una frontera turbulenta que facilita que sea subsumido por el tablero internacional. El acuerdo de Minsk abre la posibilidad para que el juego político ucraniano recupere su autonomía. Aprovechando que Moscú y la OTAN favorecen una expedita superación de la misma, corresponde Poroshenko y a los rebeldes generar condiciones de estabilidad más robusta.

Pablo Scuticchio es alumno de la maestría de Política y Economía Internacionales en la Universidad de San Andrés (Buenos Aires, Argentina). Sus principales áreas de interés son los estudios estratégicos y las relaciones internacionales latinoamericanas. Se lo puede contactar en pscuticchio@gmail.com

 

[1] Hirsh, M. “Ukraine and the Clash of Civilizations”. National Journal, 5 de marzo 2014. Disponible en:

http://www.nationaljournal.com/white-house/ukraine-and-the-clash-of-civilizations-20140305

[2] Arce, B. “La OTAN despliega su escudo ante el expansionismo ruso”. El Periódico, 5 de septiembre, 2014. Disponible en:

http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/otan-despliega-escudo-ante-expansionismo-ruso-3496204

[3] Basterra, F. “Cañones de agosto”. El País, 29 de agosto 2014. Disponible en:

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/08/29/actualidad/1409334346_225773.html

[4] De Quirós, L. “La nueva guerra fría”. El Mundo, 9 marzo 2014. Disponible en:

http://www.elmundo.es/economia/2014/03/09/531ba586ca4741c85f8b4579.html

[5] Shapovalova, N. “La historia de Crimea es la de un constante choque de civilizaciones”. ABC, 18 de marzo 2014. Disponible en:

http://www.abc.es/internacional/20140316/abci-historia-crimea-constante-choque-201403151645.html

[6] FMI. World Economic Outlook: April 2014. Washington DC: FMI, 2014.

[7] SIPRI. Trends in World Military Expenditure, 2013. Estocolmo: SIPRI, 2014.

[8] Russell Mead, W. “The Return of Geopolitics”. Foreign Affairs, 93(3), May/June 2014, pp. 69-79.





Los Balcanes, trayectoria de la ilegalidad internacional

2 09 2014

Fuente: AFP

La cuna de la nación serbia está en Kosovo, todavía quedan muchos monasterios de la iglesia ortodoxa serbia de la época, y con “todavía” me refiero a que aun siendo patrimonio de la humanidad, han sido y siguen siendo saqueados por los albaneses sin que las tropas internacionales respondan, máxime cuando la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU prevé la protección de la minoría serbia. De esta manera se constata que no existe auténtica paz en este “país”, y para comprender el origen de la deriva nacionalista en los Balcanes, aclaremos el concepto de nacionalidad, que sigue existiendo en los Estados procedentes de la antigua Yugoslavia. Este concepto difiere en mucho de lo que en occidente se entiende por tal, basado en el nacimiento. Por ejemplo, uno es francés si nace en Francia o si permanece un nº de años en el país con las condiciones establecidas, sin embargo, para Yugoslavia uno es considerado croata si es hijo de croatas, y lo mismo para las otras nacionalidades. También una persona puede llamarse serbia si sus costumbres lo son, da igual que viva en Serbia o Croacia. Para un europeo puede parecer un sinsentido, pero en los Balcanes, uno es lo que es en función de sus rasgos socioculturales.

Tras la 2ª guerra mundial, el general Tito supo aprovechar bien el ímpetu patriótico de los pueblos de Yugoslavia, hartos de la dominación extranjera. A los comunistas se le unieron muchas personas deseosas de tener un país libre y respetado. Al finalizar la guerra, Tito no tuvo gran oposición para hacerse con el poder. Este personaje se caracterizó entre otras cosas por no doblegarse ante Stalin en sus exigencias de seguir el comunismo soviético. Stalin no toleraba insumisión alguna, por lo que ordenó la eliminación de Tito, así pues es famosa la carta que Tito envía a Stalin en la cual dice así: “Camarada Stalin, has mandado siete hombres para liquidarme. Si yo mando a uno, no tendré que mandar al segundo”. Otra de las razones de la popularidad de Tito fue la reforma agraria, confirmó la propiedad privada de las tierras hasta un máximo de 10 hectáreas por familia, deshaciendo los latifundios, de forma y manera que desde el inicio prácticamente, Yugoslavia funcionó con un modelo económico bipolar.

Respecto a la cuestión militar, más del 70% de los oficiales del ejército yugoslavo era de nacionalidad serbia, hecho que producirá el alineamiento del ejército federal yugoslavo con las posturas y aspiraciones en las guerras de la década de los 90. El hecho de que Yugoslavia estuviese compuesta de distintas nacionalidades, hizo revivir los fantasmas del pasado cuando la bonanza económica tocó a su fin, y esto es algo que suele ocurrir cuando la crisis amenaza con llegar a un país, es decir, que los nacionalistas comienzan a reivindicar sus posturas ante el fracaso del Estado en su conjunto. Muchos dirigentes comunistas entonces se dedicaron a desviar a sus fondos privados el dinero que había obtenido el país a través de diversos créditos, con lo cual cuando fue momento de la devolución, devino el colapso al no poder hacer frente a los pagos, lo que conllevó a que cada pueblo acusase al contrario de los errores cometidos.

Sin embargo, no solo hemos de circunscribir el desencadenamiento del conflicto a causas meramente económicas, porque también se produjeron actos de desobediencia civil, y es bien conocido lo que el musulmán Alija Izetbegovic, futuro presidente de Bosnia Herzegovina, autor de la “Declaración Islámica” de 1970 que le costó 5 años de prisión, en ella escribió entre otras cosas: “… la creación de una comunidad islámica única, desde Marruecos hasta Indonesia”. Antes de la guerra existía un pacto de no formación de partidos nacionalistas precisamente por lo que pudiera pasar, y el primero en saltarse la norma y formar el partido musulmán, fue Izetbegovic.

La cuestión de los asesinatos masivos es fundamental para entender la intervención en Kosovo, los serbios eran culpables de asesinar civiles inocentes, como también lo eran los croatas, los bosnios, los macedonios y el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK). Pero la cuestión a tratar desde el punto de vista geopolítico, es si la intervención extranjera ha resultado más beneficiosa o no, y es que finalmente puede corroborarse que ha sido peor el remedio que la enfermedad, y en apoyo de esta postura hemos de tener en cuenta lo que dice el informe de Inteligencia del Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania el 12 de enero de 1999, al Tribunal Administrativo de Trier (Referencia Az: 514-516. 80/32 426): “Incluso en Kosovo no es verificable una explícita persecución política unida a la identidad étnica albanesa. El este de Kosovo todavía no está implicado en un conflicto armado. La vida pública en ciudades como Pristina, Urosevac, Gnjilan, etc., durante todo el período del conflicto, ha proseguido de manera relativamente normal […]. Las acciones de las Fuerzas de Seguridad no fueron dirigidas contra los albano-kosovares como grupo étnicamente definido, sino contra el opositor militar y sus partidarios reales o presuntos”.

Esto hace plantearse que la celeridad en la injerencia extranjera a Yugoslavia no hizo sino empeorar una situación que ya de por sí era bélica, pues añadir gasolina al fuego no puede tener resultados positivos. La diferente óptica expuesta aquí por Alemania deja entrever como mínimo, que las matanzas  en dicha región no eran tales como se presentaban en otros medios, y por ello la falta de unanimidad de opiniones en este conflicto requiere cuanto menos una mayor prudencia en cuanto a la actuación, máxime si recordamos que el Derecho Internacional recoge entre sus principios el de no injerencia y respeto a la soberanía de un Estado.

Si ya desde el punto de vista geopolítico, deja mucho que desear la actuación internacional en la región de los Balcanes; si nos fijamos ahora en el proceso jurídico de la desmembración de Kosovo, es patente la irregularidad en el procedimiento, no sólo de parte de la comunidad internacional, porque cataloga a Kosovo de “excepción”, sino también desde un punto de vista interno, porque quienes asumieron el control del país estuvieron condenados por la autoridad competente serbia antes de la desmembración, y en no pocas veces se les acusó de pertenencia al antiguo ELK.

La cuestión que levanta ampollas es la interpretación que algunos han hecho en su propio beneficio del principio de autodeterminación de los pueblos que la Carta de NU recoge, y la verdad es que Kosovo no ha sido un pueblo colonial de Serbia, sino parte integrante de la misma, por ello el principio de autodeterminación externa no puede aplicarse al mismo, sino en todo caso la llamada autodeterminación interna, dirigida a que la población no se vea discriminada por su raza, credo o color, pero esto es algo muy distinto al hecho de pretender constituir un Estado ad hoc o mejor dicho, un Estado fallido.

Naciones Unidas designó a Martti Ahtisaari, antiguo Presidente finlandés, como enviado especial para Kosovo, y tras 14 meses de negociaciones remitió un informe en el que recomendaba una independencia para Kosovo, supervisada por la comunidad internacional, pero justificaba su posición en argumentos más políticos que jurídicos, pues afirmaba que la independencia era el único camino viable pero a su vez (y esto es lo que no se comprende), señalaba: “Kosovo es un caso especial que requiere una solución especial y que no crea precedente para otros conflictos sin resolver” [Consejo de Seguridad: S/2007/168, 26 marzo 2007].

El problema es que para llegar a esa independencia, la única manera es la declaración unilateral, extremo que contradice la resolución 1244 del Consejo de Seguridad, de manera que somos testigos de la antítesis entre política y derecho. Esta declaración unilateral fue ratificada en 2010 por la Asamblea General de NU, lo que constituye un precedente muy peligroso para otras regiones del entorno, pues según esta institución, dicha declaración no contradice la legalidad internacional, aunque ésa postura puede entenderse visto el avanzado estado de separación entre Kosovo y Serbia, pues sentenciar en sentido contrario habría supuesto reconocer el error cometido de permitir la declaración unilateral, y volver atrás resultaba impensable.

La máxima responsable del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Rusia, experta en el asunto de Kosovo, Yelena Ponomariova, relata sobre las causas de la desmembración de la Yugoslavia socialista y posteriores encarnaciones que no solo estamos ante motivos históricos, sino también geopolíticos, pues se quería romper la unidad de los países euroasiáticos para cercar a Rusia. Por otro lado, lo que posteriormente fue el ejército de liberación de Kosovo (ELK), se formó de antiguos albano-kosovares que ya desde la década de los 70 eran quienes más animadversión manifestaban contra el General Tito, sentimiento que se fue fraguando hasta encontrar su momento oportuno en la década de los 90 para reivindicar su propio Estado, además estos integrantes del ELK, durante el gobierno de Tito se vieron obligados a situarse en otros países del entorno yugoslavo, volviendo de nuevo a los Balcanes a la muerte de éste. Decir también que el actual Estado kosovar, ha resultado ser un Estado fallido donde el 75% de la población joven está en paro, lo cual manifiesta que indudablemente los movimientos nacionalistas que pretenden encaminarse a formar un país propio, acaban en quiebra e incapaces de seguir adelante por sus propios medios.

Es más, la resolución del Consejo de Seguridad 1244 sobre Kosovo, prohibía que este Estado formase un ejército propio, algo que este país desobedeció recientemente al constituir un cuerpo de fuerzas armadas de 5.000 efectivos, con 3.000 reservistas. Esto demuestra que los compromisos tomados por Kosovo inicialmente solo fueron parte de una estrategia de gestación de un Estado para defender sus propios intereses de forma ilícita, sin que por el momento hayan ejecutado sanción alguna la comunidad internacional. Este desenlace deja a la luz la mala gestión internacional sobre esta región por parte de la ONU, que ejerció la administración del territorio de Kosovo hasta la proclamación unilateral de su independencia.

Jesús Daniel Bernadic Sánchez

 

Bibliografía

Breve historia de Yugoslavia. H.C. Darby; R.W. Seton-Watson; P. Auty; R.G.D. Laffan y S. Clissold. Colección Austral.

El Derecho Internacional en la encrucijada. Gutiérrez Espada, Cesáreo y Cervell Hortal, Mª José. Editorial Trotta. 2008.

Miradas sobre Europa. Milenko Bernadic. Ensayo.

Los secretos del Club Bilderberg. Estulin, Daniel. Editorial Planeta.

http://actualidad.rt.com/ultima_hora/view/121739-kosovo-crea-ejercito-pese-resolucion-onu

http://sp.ria.ru/international/20140305/159456014.html

http://www.lavanguardia.com/20140305/54402800006/kosovo-crea-su-ejercito-propio-con-5-000-hombres-y-estrena-seleccion-de-futbol.html





Londres, o la razón de la sinrazón (25.5.13)

25 05 2013

Fuente: noticias.terra.com.mx

Entre el ataque sufrido por un militar el pasado miércoles en Londres, perpetrado por nigerianos islamistas, y los cometidos por Mohamed Merah en Francia hace un año, existen bastantes similitudes, hasta el punto de poder reconocer en ambos el mismo patrón de comportamiento. Aunque el atentado de Londres fuera bastante más básico, en cierto modo ha conseguido mejor su objetivo. La comparativa entre los dos nos permitirá comprender qué perseguían estos asesinos, aparentemente simples dementes, y cuáles pueden ser sus consecuencias.

Hay que tener en cuenta que el terrorismo islámico suní no es un movimiento homogéneo o uniforme, excepto en el aspecto “doctrinal”. El nombre “Al Qaeda” (القعيدة), que significa literalmente “la base”, es tremendamente elocuente: más que una organización operativa y ejecutiva (aunque también cumple esa función), es una base ideológica y en cierto grado financiera y formativa de la que se nutren los diversos grupos terroristas que defienden la ideología suní[1], desde los poderosos Al-Shabaab o Boko Haram hasta las pequeñas células de Filipinas o Indonesia. También captan a individuos aislados que, sin unirse a ningún grupo, se radicalizan y se preparan para llevar a cabo ataques pequeños pero llenos de significado.

Esta operativa de lobos solitarios es especialmente útil en Europa, donde la actividad de células enteras difícilmente pasa inadvertida. Estos individuos no tienen por qué tener contacto con Al Qaida o sus misioneros o afiliados. De hecho, es raro que algún miembro de Al Qaida contacte directamente con estos individuos en proceso de radicalización. El adoctrinamiento Se hace en mezquitas, madrasas y, especialmente, a través de internet. A partir de ahí, la mayoría de los radicalizados no harán más que dejarse barba y no volver a beber alcohol, pero unos pocos deciden dar el paso y se convierten en terroristas.

No es necesario que los radicalizados se entrenen en campos de Al Qaeda. Merah lo hizo en Afganistán (y ya había recibido formación militar en el ejército francés), pero para atacar a sus objetivos no es imprescindible. Estos objetivos son aislados y desprotegidos, pero altamente simbólicos. Así como Merah mató a judíos y miembros del Ejército francés en situaciones imprevistas, en las cuales no podían defenderse, los terroristas de Londres han matado a un militar. Su ataque, mucho menos profesional que los de Merah, puede parecer y probablemente sea espontáneo, pero en modo alguno ha sido improvisado. Su mensaje, tanto el hecho en sí como la posterior “rueda de prensa” ante las cámaras de los transeúntes, era parte de un plan muy meditado.

Los asesinos de Londres han triunfado en aquello en que Merah fracasó. Estos ataques solitarios tienen una doble finalidad: fomentar la yihad ofreciendo un modelo a los radicales no activos, y transmitir un mensaje a Occidente. Los ataques de Merah podían ser inspiradores, pero eran demasiado profesionales y requerían un equipamiento en armas y defensas personales al que pocos pueden aspirar, siendo por tanto más difíciles de emular. Por el contrario, atropellar y degollar a un militar es algo que cualquier persona que haya alcanzado cierto grado de salvajismo puede hacer. La segunda parte, con todo, es mucho más importante: los terroristas no huyeron como Merah, sino que se quedaron en el lugar de los hechos, no atacaron a los transeúntes y hasta pidieron perdón a las mujeres por lo que habían visto. Al no atacar a los civiles tiñeron su atrocidad de resistencia política legítima dirigida únicamente contra una “casta” y no contra el pueblo en general, y adoptaron una retórica justificativa y victimista que algunos ciudadanos occidentales pueden hasta aceptar, haciendo ver que los culpables son el Ejército y el Gobierno británico por “oprimir” a los musulmanes, y no los locos que casi decapitan a un hombre en plena calle.

Hechos como éste demuestran que el terrorismo islámico no plantea batalla a Occidente en el terreno social o militar, sino en el campo ideológico, donde sabe que será más fuerte cuanto más débiles o acomplejados sean los valores occidentales. La clave de la política antiterrorista no es por tanto la prevención en el plano de la mera ejecución de los atentados, porque es imposible (nadie puede evitar que un demente asalte en un momento imprevisible a un militar y lo degüelle) y porque no resuelve el problema. Sólo un contra-mensaje que refuerce la identidad y valores occidentales, sin complejos y sin apriorismos ideológicos, puede ser eficaz para imposibilitar estas actuaciones, al negarles un campo sobre el que cultivar la sangre de los inocentes.

Francisco Rivas


[1] Los islamistas chiíes suelen ser más homogéneos y centralizados, en parte porque su propia fe, con la doctrina de la emulación como base central, lo favorece, y en parte porque en general dependen mucho más del patrocinio de Irán.





« Monsieur l’Euro, tirez le premier »

21 02 2013

Currency war 2

Similar to what a French officer told his English counterpart at the battle of Fontenoy in 1745, the Eurozone is being engaged in a similar discourse in a very heated and ever-increasing protectionist global trend by other nations, involving consideration of new possible restrictive commercial mesures (despite WTO regulations) and also including what concerns this article, “currency wars” (also called competitive devaluation).

Among the many possible economic policies that a country may apply in its national interest, we find a well adapted and suitable currency exchange policy necessary. One of the main variables to consider is the intensity of commercial transactions with other countries, for example. It is purely a monetary policy instrument. During a recession, the central bank has the power of devaluating the country’s currency in favour of raising exports. This is done by increasing monetary supply in the system, which is strictly controlled by the central bank. As logical as this might sound, reality can be a harsh mistress and therefore it is more complicated than that. At the same time, both classical and Keynesian economic theoretical frameworks are way too restrictive to be applied urbi et orbi, so to speak. This means that these economic theories are mostly applied in a caeteris paribus environment and reality is seldom (if ever) so.

At our day and age, we find ourselves in a situation where it seems very tempting to play with currencies in favour of a country’s export industry. But be warned. During the last hundred years, there have been many episodes which should refrain from fulfilling Aristotle’s cyclical history theory, that is, to not repeat other protectionist or aggressive competitive currency devaluation. Basically, this distorts the stability of the market. One of the main goals of the International Monetary Fund is to guarantee the security of financial transactions around the world. Mademoiselle Christine Lagarde, IMF Managing Director, stated in the latest G20 summit in Moscow (according to the IMF press release) to refrain from these dangerous and unilateral decisions that can lead to “global imbalances” and that have an immediate effect on the overall negative impact of the already fragile and fractured world economy. It is important to emphasize here the term unilateral since international cooperation is right now an essential tool in order to reach global stability, in terms of commerce and financial transactions.

Nobody wants to repeat the traumatic post-WWI European experience again, which led to a vicious circle of economic depression due to major nationalist pressures to implement protectionist economic policies and which affected major powers all over the world (despite the relatively low level of global transactions compared to nowadays). Instability creates risky environments, which hinder investment and affect transaction of goods and services. All of this ultimately provokes a nasty impact on all major economic variables such as production, labour supply, salary,… In fine, economic development suffers. Due to the present worldwide economic crisis, fear can make countries take drastic and desperate measures, such as the ones mentioned before.

Jean-Marie Colombani expressed his concern in the Spanish newspaper El País by mentioning that even Monsieur François Hollande, President of the French Republic, advised the European Central Bank (ECB) to use its exchange rate currency. Reuters reports that Mario Draghi, President of the ECB, reminded that the institution’s major priority lays in price stability, but also stated the importance that exchange rates have over the latter (inflation). This comes at a time where the Euro has experienced a “15-month high against the dollar”, which may suggest considerate increase in confidence in the Euro. All-in-all, he dismissed the phenomenon of currency wars but nonetheless he made it clear that surveillance over Euro exchange rates with other currencies was necessary in order to not undermine the much-needed internal growth inside the Eurozone.

Cecilio Oviedo





Italy at vote: who will lead the “Bel Paese” out of the Crisis? (30.1.13)

30 01 2013

Fuente: noticierostelevisa.esmas.com

Just over a month and all entitled Italians in the World will have the right to vote for their Prime Minister and future leader. I say ‘will have the right to’ because absenteeism is a big issue, especially amongst the youth, after the ruins of the Berlusconi government. The lack of trust in the political institution is at its peak, and already having an acceptable amount of people voting-regardless of the result, if this can even be said-  will be an achievement. Clearly, though, who will be elected is more important than who votes. The people run the state. Yes, of course. Hardly in any democracy, surely not in Italy. So who will be the one? If the last victories of the BungaBunga man were not in doubt, today it is virtually impossible to identify a favourite in the fight to the top.

Left, Centre, Right are the three divisions, but the divisions within these three groups are infinite. The Left, under the wing of the ‘Partito Democratico’, lead by Pier Luigi Bersani, aims to finally win elections and then establish a solid government. Yes, because when Romano Prodi brought the Left to power in 2006 he lasted one year before surrendering, once again, to the Sex parties of Silvio. The ‘PD’ has just had its first round of elections, that saw Bersani confirm his leading role at the expense of the rising new name in Italian politics: Matteo Renzi, already Mayor of Florence. Even though Renzi represents a change in an apparently unchangeable political hierarchy, being only 35 years old and not a traditional Left-wing thinker, Bersani’s victory was clear, demonstrating once more how it is hard to reform Italian politics, with always the same faces around. Nonetheless, Bersani seems a valid candidate, leading a party that is beginning to find some sort of internal stability. Renzi, having lost, is still firmly supporting Bersani as candidate for Prime Minister, having rejected the tempting offers from the omnipresent Berlusconi and the idea of running on his own. Facing a Left that seems capable of winning is a confused Centre and an unpredictable Right.

Mario Monti is still the Prime Minister, leading the technical government established a year ago to sort out Silvio’s mess. Most Italians admit his cultural and technical knowledge, but the tax raising he claims necessary to save the country is becoming unbearable for an increasing amount of families. It is understandably not his fault, but Monti has become the emblem of the harsh taxes in Italy, and seems the one that will pay for it. Nonetheless, the country is showing a timid sign of economic recovering and this might favour an election of Monti as true Prime Minister. Officially he runs independently as I write, but it is out of doubt an alliance with the Centre party, ‘Unione di Centro’- the new version of the ‘Democrazia Cristiana’, that ruled Italy from the 1950s to the arrival of Berlusconi- lead by Pier Ferdinando Casini, another everlasting presence in Italian politics. This will define more clearly where Monti stands, probably guaranteeing him a precious amount of votes, but possibly also the loss of some favour from others. It seems to me that despite his intellectual level and undoubted capacities, the tax raising will weigh more on people’s minds, putting Monti in a secondary position in the elections.

Elections that, despite everything, see Silvio Berlusconi back on the scene. It does sound incredible, but the old man is still here, despite trials, parties and critics of all sorts. It was clear that his ‘Popolo delle Libertà’ had no chance of winning without its leader back in his place. And, incredibly enough, Berlusconi decided to fulfil his destiny once again. It’s impossible not to notice he’s back. In Television every day at every hour, friends with everyone again after a year of conflicts, Silvio is allied with the extremist ‘Lega Nord’ once again to try and win elections. And, surprisingly or not, he might manage. A nation that voted Berlusconi as Prime Minister for three times in a row is capable of anything. Yes, even electing him again. Hopefully for Italy, Europe, the World and the sake Mankind’s Rationality, this will be his ‘Waterloo’. Having failed and exiled himself out of the political scene for more than a year, he returns, hopefully and probably to lose once and for all. However, his popularity is high no matter what he does and his powers amongst the media remain enormous, making Silvio always a potential victor.

The situation of the country is harsh, with people on their knees, and these elections will make a difference for the future of Italy. Will it be BungaBunga for another mandate? Or will the Left finally stand up and take over? Or will Monti’s intellectual superiority convince people taxes are necessary? The hope is that whoever wins- leaving out Berlusconi- will be able to finally mark the history of modern Italy and resurrect the economy of a slowly dying nation. That has, nonetheless, unlimited potential for a luminous future.

Vieri Capretta





Towards a EUropean co-operation

27 01 2013

Source: EC/ECHO/SIMON HORNER

Source: EC/ECHO/SIMON HORNER

A European co-operation policy, more a need than a wish

 

Today we are in a challenging world. Traditional concepts such as politics, international relations, law and co-operation are not valid anymore. Our circumstances make us think globally as the threats are globally as well. The main objective of this paper is to show the reader how co-operation is treated in a European framework and to analyse the  real chances of a common European action.

Traditionally, development is usually seen as an instrument of economic growth (which is a key component of development but not development itself). Today has to be treated as a different matter. In the international arena development, safety and growth are interrelated and they have to be treated globally and together. In fact, the document Solana [1]”European security strategy” states that security is a precondition for development, but it is equally true that no development is impossible without safety. Thus, development and safety are equally important and indispensable to each other.

As we have seen, to talk about development we usually understand it primarily in economic terms but we need to consider other components like the political one. Therefore, although we tend to develop economically, we must also consider political development, rights, food, etc. For example, the case of China is very significant to appreciate this double character because, despite being a state that grows extremely in the economic field, its politic development seems to be paralised for decades.

To understand the EU position towards development[2] the Solana paper is a fundamental source. It explores the possibility of becoming a major player in international society without the need to be a military giant. It was approved on December 12, 2003, in Brussels, also receiving the designation of European Security Strategy (ESS) with the subtitle “A secure Europe in a better world.” The paper tries to analyse how Europe sees itself, how it perceives the world from the European Union, what will be the threats and risks to which it will be necessary to address and how to address them. Analysing the title we see:

“A Secure Europe …”  responds to the idea that this is an actor who will try to defend their own interests, both inside and outside the Union; “…In a better world” to allow a secure Europe there must be a better world and, therefore, the Union will try to help make this world possible not so much as an exercise in altruism or international solidarity but insofar as understands that security and development of the other becomes the very security-because it stop threats and risks.

The Solana document is to be understood as a reference document as there has been no other subsequent document. The text begins by recognising the reality that no country alone is capable of dealing with the threats that plague the world, which means a call to the international cooperation that is not nothing but the very essence of the Union – that considered in the document as a “global player”-. Moreover, it strikes repeatedly in the document on the idea that security is a precondition for development, although this claim could well formulated in reverse for the reasons repeatedly exposed. It is therefore difficult to understand why the emphasis is only on one side of the same coin, in safety.

Towards a European co-operation policy?

After the release of the Solana document begun an increasing discrepancy between legal definition in the treaties, political rhetoric[3] and reality. Nonetheless, it is important to underline some progress that determine the basis after the Lisbon Treaty, as it will commented afterwards, and the near future. First, the ability to negotiate has been proven by enlarging the EU to the western former communist countries and improving cooperation with southern countries[4]. Furthermore, southerns countries see the EU as an important ally in all senses. This may be obvious, but in terms of strategical position of the EU is a key point: to be seen as a unique actor more than a group of countries. This situation puts the EU in good position in order to be an efficient player towards developing countries. After saying this, the reality shows that the political intentions and even the mentioned advantages are restricted by a legal frameworks which make a coordinated action truly difficult.

The Lisbon Treaty tries to eliminate legal obstacles clarifying decission-making procedures. In this sense the title III, chapter I of the Treaty on the Functioning of the European Union (TFEU) ennounces the priority of the developing policies for the EU. Nonetheless, some dispositions remember the lacking of a real common policy. For exemple in article 209.2 TFEU, after considering the cooperation policy as an area subject to the ordinary legislative procedure[5], the unilateral role of the member states is remembered, when negotiating and celebrating international pacts. Therefore we can argue that the EU developing policy will remain as an important aspect of the EU’s external relations, but member states have a decisive role.

However, the Lisbon Treaty is not only a declaration of intentions. As a result, several efforts have been done remarkably the creation of the Development and Cooperation-Europe Aid Directorate-General (DG)[6]. This office is not only positive because of its purpose but specially because this way cohesion between member states has been improved. The DG is responsible for designing EU development policies and delivering aid through programmes and projects across the world[7]. The idea of having a “one stop shop” is not only important, but decisive to elaborate a common development co-operation policy. This enables intra and extra-comunitarian actors to have a single organism to deal with.

Beginning with the intra communitarian actors, the EU-Aid DG offers the possibility of having a single contact point towards other institutions and offices. This is specially relevant regarding the Commission, as promoter and coordinator of EU policies, and the European External Action Service (EEAS). The creation of the DG is also very important to approve the policies: as a part of the EU Commission this DG is responsible of putting a proposal of act or policy on the Council’s table.

These changes are welcome and their results are beginning. Since the first progress report on Policy Coherence for Development[8] (PCD) the Commission has focused its efforts on five crucial points of the millenium objectives: trade and finance, climate change, food security, migration and security. The actual Policy Coherence for Development Work Programme  was created in 2010 and the last report of the Commission date year 2011[9]. Every two years the Commission reports on the policies held by EU-organisms and by member states entities if enabled by national law.

How does all these mechanisms affect Member States and their national development policy? The Spanish case is very ilustrative. The national government has included in actual master plan of development policies some mechanisms promoted by Lisbon and seen as a good practise by the Commission[10]. The master plan includes the integration of the EU-Aid DG analysis and respect the priority areas defined by this organism. It also asures the monitoring of the DG in the activities of the national organism and the inclusion of the transversal principles described in the last Development Work Programme (2010).

Conclusions: “Traveller there is no path, the path is made by walking[11]

The development must be understood beyond the economic sphere, as a fundamental way to achieve sustainable growth globally. This means that EU depends on their environment, their neighbourhood to achieve growth. However, we are currently in a framework in which all previous models are not meaningful because we no longer speak of poor and rich states but whole regions affected by poverty and other threats like pandemics; development needs are no longer easily identifiable with a territory or population. Such an internationalisation of threats requires a supranational approach and the EU is aware of that as shown in Document Solana or the improvements of the Lisbon Treaty. The tendency is without any doubt positive, each year national competences in development policies are being transferred to the EU, which is the most indicate to make efficient and effective interventions.

This evolution has illuminated co-operation policies, having today priority.  This evolution is extremely important because it avoids an instrumentalization of the co-operation policy in relation to the CFSP. Slowly, the decission-makers are realising that development is a essential condition for pace and stability[12]. The path is hard but, is there any other possibility in our times?

 David Jódar Huesca

Bibliography:

 

  • Mold, Andrew. EU Development Policy in a Changing World. 1st ed. Amsterdam: Amsterdam University Press, 2007. 29-66. Print.


[1] (2003, December). A secure Europe in a better wold – European security strategy. Retrieved November 6, 2012, from http://consilium.europa.eu Web site: http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cmsUpload/78367.pdf

[2] And as a result towards security.

[3] As shown before in the explanation of the Solana document.

[4] Nonetheless, it may be considered that the interest in southern countries is due to the necessity of energy, raw materials, primary materials, minerals, etc. In other words: the EU needs the South in order to become a global power.

[5] This disposition without the following clause could have been a very positive aspect.

[6] This DG was stablished on January 3rd 2011 with the main objetive of simplifying communication between different actors and of programming and implementing aid.

[9] This means that both, program and report is going to be published during year 2013.

[11] Antonio Machado

[12] In all senses








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