¿Estamos ante el fin de Abu Bakr? (09.11.2014)

9 11 2014

Fuente: www.arabnews.com

En las últimas horas, varios medios han informado de ataques aéreos contra líderes destacados del ISIS, entre los cuales podría encontrarse Abu Bakr Al-Baghdadi, el líder del sanguinario grupo terrorista. En este artículo intentaremos evaluar hasta qué punto la noticia es veraz y, caso de que lo fuera, en qué medida afectaría a las operaciones del grupo en la guerra que libran en Iraq y Siria.

La información que rodea el acontecimiento es, cuanto menos, confusa. Al-Arabiya[1] habla de un ataque aéreo llevado a cabo por Estados Unidos en una casa de Qaim, un pueblo de la provincia de Anbar en la frontera entre Iraq y Siria, en la que se encontraban reunidos varios líderes militares del ISIS, entre ellos Abu Bakr Al-Baghdadi, quien estaría gravemente herido, así como el comandante del ISIS en la provincia de Anbar y su asistente, quienes habrían muerto. Por su parte, Reuters[2] habla también de un bombardeo ejecutado contra líderes del ISIS, pero en Mosul, no en Qaim, y contra un convoy de vehículos, no una vivienda. Según Reuters, el mando estadounidense afirma creer que en el convoy viajaban varios caudillos terroristas, pero no pueden confirmar si Abu Bakr se encontraba entre ellos.

Dejando a un lado la credibilidad de uno y otro medio[3], ambas noticias parecen posibles. Qaim se encuentra en la ruta principal entre Iraq y Siria, y la más segura para el ISIS desde la toma de Zumar y Rabia por parte de los peshmerga iraquíes, ambos situados en la frontera entre Iraq y Siria en la provincia de Nínive[4]. Qaim y Albu Kamal, las dos poblaciones entre la frontera iraquí y siria respectivamente, enlazan Anbar, el principal escenario bélico para el ISIS en Iraq, y Raqqa, la capital de su “califato”. Recientemente se han producido bombardeos por parte de la Fuerza Aérea Iraquí en Qaim, que destruyó con convoy de vehículos militares que entraba desde Siria el 7 de noviembre y mató a 21 terroristas. El segundo bombardeo estadounidense al que alude Al-Arabiya podría estar relacionado con esta operación. Por otra parte, Mosul es la ciudad más segura para el ISIS en Iraq[5] y el lugar emblemático desde el que se proclamó el “califato”, habló por primera vez Abu Bakr tras su “ascensión a la dignidad califal” y se consumó el genocidio de los cristianos el 17 de julio. Por ello, parece un lugar apropiado para una reunión de oficiales de alto nivel, sobre todo si se tiene en cuenta que recientemente el ISIS ha estado fortificando la ciudad y realizando desfiles y demostraciones de ejercicios militares.

En todo caso, hasta el momento no hay ningún dato que permita afirmar de forma concluyente que Abu Bakr Al-Baghdadi se encontraba en Mosul o en Qaim, y menos que se encuentre herido. No es la primera vez que circulan rumores en la web, recogidos por medios poco serios, sobre la muerte de Abu Bakr. El hecho de que, en esta ocasión, medios más responsables se hayan hecho eco de la posible noticia, de que no haya fotos al respecto y de que la historia sea más elaborada puede indicar que efectivamente ha habido líderes militares del ISIS alcanzados por los bombardeos, si bien será difícil saber si Abu Bakr se encontraba entre ellos.

Incluso aunque así fuera, lo más probable es que el ISIS hiciera todo lo posible por ocultar su eventual muerte. Algunos analistas creen que la muerte de Abu Bakr no afectaría gravemente las capacidades del grupo[6], pero esta perspectiva es poco probable. Quienes argumentan en tal sentido sostienen que la muerte de Bin Laden no ha terminado con Al-Qaeda, pero es cierto que sus actividades desde que el saudí fuera ejecutado en 2011 se han restringido enormemente hasta el punto en que, precisamente, ha quedado desplazado del “liderazgo” del terrorismo islámico internacional por Abu Bakr. Éste tomó la decisión de autoproclamarse califa y, al hacerlo, dio un giro retórico en base al cual el mundo islámico debía decidir entre estar junto a él o contra él. Es posible que a nivel operativo esta proclamación no haya alterado mucho el funcionamiento de los terroristas, pero quizá la parte más importante de la guerra que libra el ISIS contra la Humanidad es la dialéctica. Los terroristas que en todas partes del mundo se unen, siquiera sea retóricamente, a su causa, juran servir al “califato” y al propio Abu Bakr. En definitiva, el líder terrorista se ha convertido a sí mismo en un elemento nuclear del combate ideológico, y por tanto su desaparición no será en modo alguno intrascendente.

¿Podría entonces la eventual muerte de Abu Bakr reforzar el discurso ideológico del grupo terrorista, al presentarlo como un mártir? Esto también es improbable. El ISIS ha hecho un uso muy inteligente de los medios de comunicación y las redes sociales, creando en torno al grupo una mitología atractiva para jóvenes musulmanes desencantados y a un paso de la radicalización. Pero esta mitología no se ha centrado tanto en el martirio y la opresión como en el triunfo y la invulnerabilidad del grupo. La inmensa mayoría de terroristas que han pasado a reforzar las filas del ISIS lo han hecho convencidos de que el fin de la tiranía contra el Islam (signifique eso lo que signifique) ha terminado y ellos son los llamados a restaurar la gloria del califato[7]. Este mito de la invulnerabilidad es en realidad un arma de doble filo, en tanto que obliga a los terroristas a no fracasar o, al menos, a no hacerlo de forma muy evidente. Esta es la razón por la que siguen reforzando su presencia en Kobani, llevando incluso a miembros de la “policía” desde Raqqa, a pesar de haber perdido ya más de seiscientos hombres en combate desde que comenzara la ofensiva, y de emitir un vídeo falso usando a un corresponsal occidental capturado en el que intenta mostrar que Kobani está bajo su control. Desde luego, el ISIS podría intentar revertir su mensaje y transformar su invulnerabilidad en la épica del martirio, pero un cambio tan drástico en la propaganda probablemente confundiría a su audiencia más de lo que la convencería.

Es razonable sostener que la eventual muerte de Abu Bakr produciría una debacle entre las filas del ISIS. Quizá no hasta el punto de ver deserciones masivas o una ruptura total de sus operaciones militares, pero sí resultaría en una mayor desmoralización que, a la larga, llevaría precisamente a eso. Es más, el hecho de que varios líderes militares hayan muerto en bombardeos estadounidenses, incluso aunque Abu Bakr no se encuentre entre ellos, ya puede causar ese efecto. Militarmente el ISIS ha destacado por la gran coordinación con que se realizan sus ataques. Si la línea de mando se rompiera o se dificultaran sus comunicaciones por el riesgo de ser destruidos, es probable que esta coordinación se rompa también, lo que disminuiría el nivel de intensidad de sus ataques o de sus operaciones defensivas.

Habrá que esperar para saber si Abu Bakr ha muerto realmente, o se encuentra herido, o no ha sido objetivo de los ataques. En cualquier caso, el hecho de que el liderazgo del ISIS se encuentre bajo presión es ya una buena noticia y un indicador de que los esfuerzos de la coalición están dando sus frutos.

GIN Revista

 

[1] http://english.alarabiya.net/en/News/middle-east/2014/11/08/Reports-ISIS-leader-critically-wounded-in-air-strike.html

[2] http://www.reuters.com/article/2014/11/08/us-mideast-crisis-iraq-idUSKBN0IS0EJ20141108

[3] Al-Arabiya es un medio propiedad al 100% de Middle East Broadcasting Corporation LLC, empresa que a su vez está controlada por Waleed Al-Ibrahim, hermanastro del Rey Fahd de Arabia Saudí. Tanto Al-Arabiya como al Jazeera, controlada al 100% por la familia real qatarí, han sido acusados, con bastante fundamento, de difundir noticias falsas que han contribuido al incremento de las tensiones en los acontecimientos de la “Primavera Árabe”.

[4] Según Le Monde, uno de los motivos del ataque del ISIS contra Kobani es precisamente abrir una ruta entre Mosul y Alepo.

[5] Aunque se empiezan a ver casos de resistencia local, como la ejecución del jeque de una mezquita ligado al ISIS por parte de un grupo de resistencia llamado “Movimiento de Oficiales Libres” el 3 de noviembre, el asesinato de un miembro del ISIS el 4 de noviembre o el secuestro y/o ejecución de cinco terroristas hace un mes, entre ellos un líder militar.

[6] http://www.newrepublic.com/article/119368/isis-leader-abu-bakr-al-baghdadi-killing-him-wont-stop-isis

[7] Cuya visión, dicho sea de paso, está totalmente distorsionada. El Califato Omeya y sobre todo el abasí fueron grandes poderes en su tiempo, pero lo fueron en gran medida porque supieron integrar los conocimientos cristianos, zoroastristas y hebreos y ampliarlos. Como ejemplo, las matemáticas y la geometría de los griegos llegaron a Bagdad gracias a las traducciones de los cristianos, algunos de los cuales usaban el griego como lengua litúrgica. El historiador Christopher Dawson, en su obra “Los orígenes de Europa”, llega hasta el punto de afirmar que, durante momentos puntuales del califato abasí, los musulmanes con pretensiones intelectuales ocultaban sus convicciones religiosas.





Ataque al corazón del ISIS (24.09.2014)

24 09 2014

Fuente de la imagen: thewire.com

El bombardeo desatado sobre el ISIS y Jabhat Al-Nusra desde la madrugada del lunes al martes hace que la guerra contra el terrorismo en la región entre en una nueva fase que, si bien en principio no alteraría la tendencia que ya desde agosto sigue el enfrentamiento en cuando a la victoria de los Gobiernos implicados contra los asesinos, sí tiene capacidad para acelerarla y, con ello, acelerar la transformación del escenario bélico. En este artículo nos proponemos analizar los rasgos destacados de los ataques e intentar determinar cómo afectarán en el futuro si, tal y como parece, no se tratan de un hecho aislado sino de un movimiento constante.

Hay tres hechos que llaman poderosamente la atención sobre los bombardeos realizados contra los terroristas del ISIS y Al Qaeda. El primero y más evidente de todos ellos es que no han sido obra únicamente de Estados Unidos, ni siquiera de Occidente, sino que varias naciones árabes han tenido una participación importante en los ataques. En concreto, aviones de las fuerzas aéreas jordanas, saudíes, emiratíes y bahreiníes han tomado parte en las acciones militares, mientras que Qatar ha permitido coordinar desde su territorio gran parte de la actuación (pero no ha tomado parte en la ofensiva). Esto supone un avance importante y, caso de mantenerse la colaboración a este nivel, la confirmación de que la ronda de visitas de John Kerry en los países árabes para recabar apoyos contra el ISIS ha sido recibida con un compromiso en firme, algo que es absolutamente necesario para impedir que los terroristas puedan presentar su conflicto como el de los “defensores del Islam” contra los “cruzados occidentales”.

Entre el quinteto de aliados que ha tomado parte en los ataques, destaca especialmente la involucración de Jordania. El ISIS ha prosperado en países donde la división entre suníes y chiíes (o alawíes en el caso de Siria) es pronunciada y abona el terreno para que los suníes locales se unan a ellos o, cuanto menos, no se les opongan. En Jordania no existe este factor, pero sí otros que pueden atraer la atención del ISIS: en primer lugar, la existencia de un movimiento salafista de cierta fuerza que amenaza la posición del Rey, a quien consideran demasiado cercano a Occidente; en segundo lugar, el hecho de que Jordania sea, junto con la provincia iraquí de Anbar, una de las rutas a través de las cuales el armamento y los luchadores procedentes de Arabia Saudí entraban, y quizá sigan entrando, en Siria; y, en tercer lugar, la alarmante presencia de nacionales jordanos en las filas del ISIS, que según estimaciones del International Centre for the Study of Radicalisation en diciembre de 2013[1] eran, con mucha diferencia, el grupo nacional prominente entre las filas de los terroristas. La toma de Mosul y la proclamación del “califato”, con el efecto llamada que ha provocado y las posibilidades que ha abierto de reclutamiento en distintas zonas de Iraq, habrán alterado muy probablemente esta composición “demográfica”, pero los jordanos seguramente siguen siendo un grupo importante dentro del ISIS. Teniendo estos condicionantes en mente, se comprende que la apuesta de Jordania al participar en los ataques es tan arriesgada como necesaria.

En cuanto a los países del Golfo, su implicación militar es importante como mensaje inequívoco de que no dudarán en atacar a los terroristas, pero su ayuda en este plano no es tan necesaria como lo es en el aspecto ideológico y económico, tal como explicábamos en Destruir al ISIS. Y si bien ha habido ya ejecuciones de personas supuestamente relacionadas con el terrorismo en Arabia Saudí, la persecución de los involucrados en actividades terroristas en el Golfo sigue siendo, al menos públicamente, bastante escasa.

El segundo elemento importante a considerar en los ataques es la inmensa mortandad que han causado y su gran precisión. Las indagaciones realizadas sobre el terreno por activistas ligados al Observatorio Sirio de Derechos Humanos hablan de al menos 70 miembros del ISIS muertos y 50 de Jabhat al-Nusra, una cifra que ellos mismos consideran como una estimación a la baja, y al menos trescientos heridos. Con todo, no se ha mencionado nada sobre bajas civiles, y es presumible creer que realmente no las ha habido porque de lo contrario el ISIS las habría usado inmediatamente como propaganda anti-occidental[2]. Además, los edificios alcanzados han sido importantes centros financieros, de entrenamiento, logísticos o incluso el cuartel general del ISIS en Raqqa, lo que indica que la inteligencia de que dispone el Ejército estadounidense es muy valiosa y va a suponer un serio problema para la supervivencia de los terroristas[3].

Y aquí es donde entra el tercer elemento relevante en los ataques, el elemento simbólico: junto a objetivos más puramente estratégicos, como las instalaciones logísticas y de entrenamiento anteriormente aludidas y el bombardeo sobre poblaciones controladas por el ISIS en la frontera entre Iraq y Siria (para cortar el flujo de armamento, equipo y terroristas entre ambos países), Estados Unidos y sus aliados han atacado la capital misma del “califato”, mostrando su inmensa vulnerabilidad. El ISIS, como todos los grupos terroristas, depende del miedo para mantener el control de las poblaciones ocupadas y para atraer nuevos combatientes, que se sentirán seguros por la sensación de confianza y victoria que transmiten, especialmente desde la toma fulgurante de Mosul y Tikrit. Ésta es la lógica que guía sus ofensivas en Iraq, que desde agosto se han vuelto muy escasas y que se han centrado casi siempre en lugares relativamente desprotegidos[4], dando con ello una impresión de poderío que dista mucho de las capacidades reales del grupo cuando se enfrentan a ejércitos profesionales y disciplinados. Esta mitificación de sus capacidades les ha permitido reclutar fanáticos a lo largo y a lo ancho del orbe, así como reducir los alzamientos contra su brutal opresión, pero cualquier acto, como los ataques sobre Raqqa, que muestren al mundo y especialmente a los musulmanes su verdadero rostro, dinamitará tanto su capacidad de reclutamiento como el apoyo o la pasividad social ante sus acciones. Una parte potencialmente de aspirantes a terroristas se abstendrá de unirse a sus filas si la única esperanza que le ofrecen es una muerte rápida, y las poblaciones y tribus suníes que hasta ahora les han apoyado o simplemente les han evitado se volverán contra ellos. Todo esto, a su vez, redundará en una mayor desmoralización del grupo. Aún es pronto para evaluar la existencia real de la primera consecuencia, pero las otras dos, insurrecciones contra su salvajismo y desmoralización, se están dando ya, como comentábamos en El ISIS se desangra en Iraq (06.09.2014). Si los ataques de Estados Unidos y sus aliados continúan presionando en el plano simbólico, y posiblemente incluyendo la decapitación del liderazgo del ISIS como han hecho con Jabhat Al-Nusra, la desintegración del ISIS se acelerará.

No obstante, esto por sí sólo no será una victoria, ya que lo más seguro es que a medida que el ISIS se descompone abandone su funcionamiento como un ejército convencional y revierta a tácticas puramente terroristas. Esto es algo que ya está sucediendo en Iraq, que en el mes de septiembre ha visto muy pocas ofensivas del ISIS y de muy corta duración pero, a cambio, ha experimentado una oleada importante de atentados en varias ciudades del país, especialmente en Bagdad[5]. También Occidente comienza a experimentar la activación de células terroristas dentro de sus propias fronteras, como es el caso de Australia, que ha desmantelado una red que pensaba realizar atentados y decapitaciones en su país, o Francia, que ha sufrido el asesinato de un ciudadano francés a manos de un grupo islamista afín al ISIS en Argelia. No es nada irrealista suponer que el ISIS intentará ejercer presión sobre los países occidentales instando a sus simpatizantes dentro de estas naciones a llevar a cabo actos que, si bien probablemente no causen una gran mortandad, sí buscarán ser cuanto más atemorizadores mejor.

En definitiva, los bombardeos sobre los terroristas en Siria, si son continuados, acelerarán la fase de descomposición que ya comenzó desde los primeros ataques sobre el grupo en Erbil el mes pasado, reduciendo enormemente, cuando no destruyendo, la amenaza que suponen los terroristas para la región. Con todo, antes de que sean erradicados por completo, es muy probable que el ISIS lleve a cabo una metamorfosis y se centre en llevar a cabo actos más puramente terroristas. Cuando este momento llegue, se sabrá que su destrucción final está cerca.

GIN Revista

 

[1] http://news.nationalpost.com/2014/08/16/foreign-fighters-flocking-to-new-caliphate-established-by-jihadist-group-islamic-state-of-iraq-and-al-sham/

[2] Las imprecisiones en los bombardeos de las fuerzas aéreas estadounidenses contra la insurgencia iraquí después de 2003 supusieron un poderoso aliciente para el reclutamiento de Al Qaeda en Mesopotamia, la encarnación anterior del ISIS, y otros grupos terroristas o rebeldes.

[3] Máxime cuando, desde que el 11 de septiembre Obama anunciara que atacaría Siria, el ISIS ha estado atrincherándose para minimizar el daño de los ataques. Una mortandad tan elevada y un daño tan considerable en las instalaciones de un enemigo prevenido de antemano es sin duda significativo.

[4] A pesar de los fallos cometidos en Samarra y Erbil.

[5] Algunas personas en Iraq rumorean que en realidad los ataques no los ha realizado el ISIS, sino los partidos políticos, enzarzados en la lucha para obtener los puestos de Ministro de Defensa y del Interior. Esto es sumamente improbable, pero sirve para ilustrar la desconfianza que muchos iraquíes tienen hacia su propio Gobierno.





The Dust Settles: Leviathans After a $400bn Gas Deal (21.8.14)

21 08 2014

Fuente: www.theguardian.com

In The End of History, Francis Fukuyama depicts a liberal society as an end point in human progress, yet the world post the 2008 financial and pursuing economic crises sees a revival of state capitalism rather than any moves towards a less regulated economic structure in the world of international commerce.

The leviathans in this article refer to Russia and China, in particular Gazprom and China National Petroleum Corp (CNPC). The two gigantic state owned enterprises (SOEs) concluded a pipeline gas contract that lasts until 2048, with up to 38 billion cubic metres supplied annually underneath the Siberian permafrost.

Though Gazprom shares rose substantially on the news, its forecast for capital expenditure and investment will surely rise as it promises to invest $55bn on building a new pipeline and two supporting gas fields to supply the ever growing Chinese demand for hydrocarbons. Of course, this is necessary for the Russian Federation as a nation, not only for Gazprom as a company. With an economy neither as holistic as that of Western Europe’s nor as fast growing as that of China’s, Moscow relies on its energy exports to supply the national budget. Analysts at Thompson Reuters believe that world oil price below $110 per barrel would lead to a balance of payments deficit at current levels of expenditure for the 2014 fiscal year.

The deal is relatively favourable from a Russian perspective as European Union nations could become more hostile, exemplified by the sanctions in the ever unravelling Ukraine crisis; though the motives of Russia’s actions regarding Ukraine is matter for another article. It is important to keep in mind that Gazprom, and Russia as a whole, still profits far more from pipeline gas export to Europe than to Asia even after this recent mega-deal is taken into account. The short term reality is that Europe cannot do without Russian gas while Russian SOEs can survive via other export routes if Europe reduces its level of import.

The Kremlin is using its hydrocarbon exports to send a clear message to the European Union in the grand bargaining of hegemony over Eastern Europe.

The picture for China cannot be more different. The Chinese has other importing options, including existing and soon to be complete liquefied natural gas (LNG) terminals as well as Central Asian pipe lines stretching to Kazakhstan.

Once the American LNG fields become fully productive, the global supply will increase while making the United States a net energy exporter according to most analysts. This market has been heating up in 2014, as firms such as Blackstone Group buys up shale related assets from more conservative stakeholders. Therefore, Russia is understandably exploring its own LNG exporting options. Via Vladivostok, it can easily supply Asian destinations. A notable example is energy hungry Japan that is paying a premium on imported LNG after the shut down of its nuclear power plants. It is currently buying roughly a third of the global LNG exports.

In such an environment, CNPC enjoys a larger bargaining power than Gazprom since the former has wider purchasing possibilities at the present. Both SOEs however, suffer from the almost inevitable faults of inefficient governance and bureaucratic processes that come as part and parcel of being owned by a sovereign state. Perhaps it is time for Gazprom and CNPC to look at Statoil of Norway as an example of a well oiled SOE, it is lean and efficient even if it lacks the obvious potential that Gazprom and CNPC holds. In 2014, six years after the start of the financial meltdown, many SOEs are in a stronger position than before due to the protectionist instinct of many governments. Though Fukuyama will likely disagree, in 2014 we are presented with an unique opportunity for the SOEs to utilise their position in the commercial world to increase multilateral cooperation rather than grow increasingly inward-looking.

Yichen Wu

London, 18th August 2014

To contact the author, please email at message.yichenwu@gmail.com





Samarra: una nueva esperanza, una nueva amenaza (15.06.14)

15 06 2014

Fuente de la imagen: http://www.sbs.com.au

En los últimos días, el fulgurante ataque del Estado Islámico de Iraq y Siria ha sido detenido. Abu Bakr al Bagdadi, el salvaje líder de los terroristas, no ha podido conquistar la ciudad que le vio nacer hace 43 años, y con ello ha perdido la ocasión de marchar sobre Bagdad. De hecho, las últimas informaciones que llegan desde Iraq apuntan a una contraofensiva inminente del Ejército iraquí, que ha sido capaz de recomponerse después de sus tan vergonzosas como espectaculares huidas en Mosul y en Tikrit y han plantado cara al ISIS.

El miércoles, el Institute for the Study of War publicaba un artículo explicando la grandísima importancia de la ciudad santuario chií en los planes de ataque del ISIS[1]. Según ellos, los terroristas corrían el riesgo de quedarse empantanados en la ciudad y perder con ello el extraordinario ímpetu que arrastraban desde la toma de Mosul el martes 10 de junio. Eso es exactamente lo que ha sucedido. Samarra es una ciudad de vital importancia religiosa para el Islam chií, que es el principal amenazado por la expansión del ISIS. Y, aunque según las noticias del frente, Al Bagdadi ha intentado negociar la rendición del Ejército en Samarra, asegurando que se respetaría la mezquita de Al-Askari, el recuerdo de lo sucedido en 2006[2] y las palabras de sus lugartenientes, asegurando que iban a llevar la guerra “hasta Bagdad y Kerbala”, han restado toda credibilidad a sus palabras.

Irán ya había advertido a los terroristas que, si entraban en la ciudad, tomarían medidas. Y tal cosa han hecho. El asedio sobre Samarra comenzó la tarde del jueves y, esa misma tarde, unidades de la Guardia Revolucionaria iraní (o del Qods, según las fuentes) entraron en Iraq junto con su General, Qaseem Suleiman, quien se ha encargado de la defensa de Samarra y Bagdad[3]. El viernes por la mañana, momentos después de que comenzara el tercer y último intento fallido del ISIS de tomar la ciudad, el gran ayatolá Sistani llamaba a los fieles chiíes a la guerra santa contra los terroristas, asegurando que todo el que muriera en ella sería un mártir. Pocas horas más tarde, hordas de milicianos y voluntarios chiíes partían desde Kerbala y Bagdad para defender Samarra.

Todo esto ha contribuido a reforzar la moral de un Ejército absolutamente incapaz de controlar la situación, hasta el punto de que fue capaz de permitir que Mosul, con una guarnición de 50.000 soldados, fuera tomada por apenas mil. Gran parte del éxito está en las habilidades negociadoras del ISIS, quien ha conseguido poner de su parte al Ejército en los primeros días de la campaña o, al menos, convencerle de la inutilidad de luchar contra ellos. Esto era algo que no podía hacer en Samarra, y menos con la presencia de la Guardia Revolucionaria Iraní. Su primera batalla ha sido su derrota, y quizá, si la improvisada alianza de chiíes árabes, persas y kurdos consigue orquestar un contraataque eficaz, su final.

Como adelantábamos en La caída de Iraq, era muy improbable que el ISIS fuera capaz de sobrevivir a la reacción regional que sus actos estaban provocando. No obstante, no por ello dejará de ser una amenaza. Quizá sí para Bagdad, pero no para el país, en tanto que es improbable que el terreno tomado por los terroristas pueda ser recuperado con la misma celeridad con la que cayó. El discurso antigubernamental que esgrime en las áreas que ha ocupado (y que ya de por sí eran muy contrarias a un Gobierno que perciben como exclusivamente chií y no nacional), junto a medidas populistas como repartir gasolina y parte del dinero robado en el Banco Central de Mosul, les garantizan un apoyo popular que va a dificultar enormemente su erradicación. Si los acontecimientos siguen su curso, el ISIS sufrirá muchas pérdidas en las próximas semanas[4], pero ni mucho menos estará acabado.

En todo caso, esta victoria, si se produjera, tendría un coste político enorme para el Gobierno de Iraq. No tanto como su derrota, que significaría su destrucción, pero lo peor que puede hacer Iraq es pensar que, una vez comiencen a reconquistar el terreno tomado por el ISIS, las cosas volverán a la normalidad. En absoluto será así, dado que la eventual victoria se habrá conseguido gracias a dos factores que, a la larga, amenazarán aún más la viabilidad de Iraq como Estado que la incursión terrorista.

Estos factores son, en primer lugar, la importancia kurda. El Gobierno Regional del Kurdistán ha sido clave a la hora de enfrentarse al ISIS, ya que mediante la toma de Kirkuk ha puesto en peligro su retaguardia y, después, ha avanzado hasta retomar Jalawla, cerrando también la retirada a los terroristas que intentaban caer sobre Iraq a través de Baquba. Es improbable, no obstante, que los kurdos se nieguen a retirarse de las zonas ocupadas en medio del caos, especialmente de Kirkuk, con el cual llevan soñando desde la década de los noventa y que posee unas reservas de petróleo inmensas. La habilidad que muestren tanto el Gobierno de Bagdad como el de Erbil a la hora de redefinir el status quo entre el Kurdistán y el resto del país será vital para evitar futuras tensiones, que bien podrían derivar también en enfrentamientos armados que, esta vez, afectarían muchísimo más al petróleo, el principal sustento de la economía iraquí.

En segundo lugar, la victoria habrá venido de la mano de, fundamentalmente, las milicias chiíes convocadas por el ayatolá Sistani. Será muy importante lograr que estas milicias no se excedan en su único cometido de derrotar al ISIS, y que entreguen las armas una vez esta amenaza haya sido suprimida. De lo contrario, el fuego que ha avivado el ataque de los terroristas de Al Bagdadi seguirá encendido, ya que éstos han conseguido un gran apoyo al recordar los agravios, en muchos casos ciertos, a los que han sido sometidos los suníes bajo las tres legislaturas del chií Al Maliki. Si las milicias chiíes se desbandan y comienzan a atacar a los civiles suníes, el ISIS seguirá presente, o cualquier otra organización que pueda tomar su relevo.

En definitiva, a corto plazo, la victoria en Samarra representa, si se continúa con la presión sobre los terroristas, la salvación de Iraq. Pero, a largo plazo, puede ser también su maldición. Para que un episodio así no se repita, Al Maliki debe entender, y también Arabia Saudí e Irán (los actores en la sombra en el país desde 2003), que debe gobernar sobre todos los iraquíes, y considerarlos a todos como tales. No en función de su etnia o credo, sino de su nacionalidad. Su política, que hasta ahora ha sido abiertamente ineficaz y en muchas ocasiones sectaria, debe reorientarse a incluir a todos los distintos elementos del país, para que se eviten los agravios que, sin duda, han contribuido a fortalecer la posición de los terroristas. Iraq, parece, ha sobrevivido a su hora más oscura. Pero, si su política no cambia, seguirá sumido en la larga noche.

 

Francisco Rivas

 

[1] http://iswiraq.blogspot.co.uk/2014/06/the-isis-battle-plan.html

[2] Donde Al Qaeda en Mesopotamia, encarnación anterior del ISIS, comenzó la guerra sectaria mediante la destrucción de la mezquita

[3] Un hombre que, paradójicamente, es considerado un terrorista por los Estados Unidos.

[4] Se afirma desde varios medios que, en las últimas 24 horas, el ISIS ha perdido 279 hombres. En una fuerza de apenas siete mil, tal cantidad de bajas en tan corto espacio de tiempo es considerable.





Londres, o la razón de la sinrazón (25.5.13)

25 05 2013

Fuente: noticias.terra.com.mx

Entre el ataque sufrido por un militar el pasado miércoles en Londres, perpetrado por nigerianos islamistas, y los cometidos por Mohamed Merah en Francia hace un año, existen bastantes similitudes, hasta el punto de poder reconocer en ambos el mismo patrón de comportamiento. Aunque el atentado de Londres fuera bastante más básico, en cierto modo ha conseguido mejor su objetivo. La comparativa entre los dos nos permitirá comprender qué perseguían estos asesinos, aparentemente simples dementes, y cuáles pueden ser sus consecuencias.

Hay que tener en cuenta que el terrorismo islámico suní no es un movimiento homogéneo o uniforme, excepto en el aspecto “doctrinal”. El nombre “Al Qaeda” (القعيدة), que significa literalmente “la base”, es tremendamente elocuente: más que una organización operativa y ejecutiva (aunque también cumple esa función), es una base ideológica y en cierto grado financiera y formativa de la que se nutren los diversos grupos terroristas que defienden la ideología suní[1], desde los poderosos Al-Shabaab o Boko Haram hasta las pequeñas células de Filipinas o Indonesia. También captan a individuos aislados que, sin unirse a ningún grupo, se radicalizan y se preparan para llevar a cabo ataques pequeños pero llenos de significado.

Esta operativa de lobos solitarios es especialmente útil en Europa, donde la actividad de células enteras difícilmente pasa inadvertida. Estos individuos no tienen por qué tener contacto con Al Qaida o sus misioneros o afiliados. De hecho, es raro que algún miembro de Al Qaida contacte directamente con estos individuos en proceso de radicalización. El adoctrinamiento Se hace en mezquitas, madrasas y, especialmente, a través de internet. A partir de ahí, la mayoría de los radicalizados no harán más que dejarse barba y no volver a beber alcohol, pero unos pocos deciden dar el paso y se convierten en terroristas.

No es necesario que los radicalizados se entrenen en campos de Al Qaeda. Merah lo hizo en Afganistán (y ya había recibido formación militar en el ejército francés), pero para atacar a sus objetivos no es imprescindible. Estos objetivos son aislados y desprotegidos, pero altamente simbólicos. Así como Merah mató a judíos y miembros del Ejército francés en situaciones imprevistas, en las cuales no podían defenderse, los terroristas de Londres han matado a un militar. Su ataque, mucho menos profesional que los de Merah, puede parecer y probablemente sea espontáneo, pero en modo alguno ha sido improvisado. Su mensaje, tanto el hecho en sí como la posterior “rueda de prensa” ante las cámaras de los transeúntes, era parte de un plan muy meditado.

Los asesinos de Londres han triunfado en aquello en que Merah fracasó. Estos ataques solitarios tienen una doble finalidad: fomentar la yihad ofreciendo un modelo a los radicales no activos, y transmitir un mensaje a Occidente. Los ataques de Merah podían ser inspiradores, pero eran demasiado profesionales y requerían un equipamiento en armas y defensas personales al que pocos pueden aspirar, siendo por tanto más difíciles de emular. Por el contrario, atropellar y degollar a un militar es algo que cualquier persona que haya alcanzado cierto grado de salvajismo puede hacer. La segunda parte, con todo, es mucho más importante: los terroristas no huyeron como Merah, sino que se quedaron en el lugar de los hechos, no atacaron a los transeúntes y hasta pidieron perdón a las mujeres por lo que habían visto. Al no atacar a los civiles tiñeron su atrocidad de resistencia política legítima dirigida únicamente contra una “casta” y no contra el pueblo en general, y adoptaron una retórica justificativa y victimista que algunos ciudadanos occidentales pueden hasta aceptar, haciendo ver que los culpables son el Ejército y el Gobierno británico por “oprimir” a los musulmanes, y no los locos que casi decapitan a un hombre en plena calle.

Hechos como éste demuestran que el terrorismo islámico no plantea batalla a Occidente en el terreno social o militar, sino en el campo ideológico, donde sabe que será más fuerte cuanto más débiles o acomplejados sean los valores occidentales. La clave de la política antiterrorista no es por tanto la prevención en el plano de la mera ejecución de los atentados, porque es imposible (nadie puede evitar que un demente asalte en un momento imprevisible a un militar y lo degüelle) y porque no resuelve el problema. Sólo un contra-mensaje que refuerce la identidad y valores occidentales, sin complejos y sin apriorismos ideológicos, puede ser eficaz para imposibilitar estas actuaciones, al negarles un campo sobre el que cultivar la sangre de los inocentes.

Francisco Rivas


[1] Los islamistas chiíes suelen ser más homogéneos y centralizados, en parte porque su propia fe, con la doctrina de la emulación como base central, lo favorece, y en parte porque en general dependen mucho más del patrocinio de Irán.





Las extrañas amistades de Faraón (26.2.13)

26 02 2013

A principios de este mes se produjo una reunión que podría catalogarse, cuanto menos, de imprevisible: Muhammad Mursi, Mahmud Ahmadinejadh y Abdullah Gul se reunieron en El Cairo para tratar sobre la crisis siria. Por si esto fuera poco (se trata del primer Presidente iraní que visita Egipto desde que ambas naciones rompieran sus relaciones diplomáticas en 1979), más sorprendente aún fue la posterior visita que Ahmadinejadh hizo a Ahmed al-Tayyeb, líder de la mezquita de El-Azhar y, por tanto, uno de los máximos dirigentes del Islam suní.

Ya es de por sí representativa la conjunción de las tres ramas “étnicas” o culturales más importantes del Islam, la turca, árabe y persa; también es interesante ver la representación de las tres formas de entender el Gobierno que representan la República laica de Turquía, la República Islámica fundada en el Imanato chií y, aunque encubierta y débil, la nostalgia del Califato que representan los Hermanos Musulmanes. Desde luego, el encuentro era mucho más que una de las constantes, y en gran medida estériles, cumbres para tratar de resolver el sangriento laberinto sirio, aunque a través de éste se pueden desentrañar muchas de sus claves.

Para Irán, acercarse al emergente mundo de la Hermandad Musulmana es algo imperativo. Ya hemos abordado en anteriores estudios cómo la Primavera Árabe ha supuesto, al menos en el Oriente Próximo, la ascensión del Islam suní en detrimento de un Islam chií que hasta entonces había sido mucho más enérgico. La rebelión en Bahréin ha fracasado[1], Hizbolá ha pasado de ser un estandarte de la liberación árabe a una vil marioneta en manos de un carnicero para gran parte de la opinión pública, y Siria cada vez se parece menos a un país y más a los peores años del Líbano o Iraq. En este contexto, la legitimidad de Irán se desmorona, y también su influencia, influencia que necesitan mantener a toda costa en un entorno que le es esencialmente hostil. A los persas no les queda más remedio que tratar con el enemigo para salvar su posición, que en primer lugar pasa por salvar a Siria. A estas alturas, Irán estaría probablemente dispuesto a aceptar una Siria sin El-Assad. Quizá incluso estuviera dispuesto a asumir la pérdida de poder de los alawíes, secta religiosamente más cercana al chiísmo que al Islam suní. Pero no puede permitirse ni la caída del Baaz, ni la desintegración del país en una miríada de milicias sin más ideología que el pillaje, como ya está sucediendo. Cuanto más tiempo pasa, más probabilidades hay de que el control sea irrecuperable, y que el vacío de poder sea llenado por estas milicias o, quizá peor para Irán, por una versión mediterránea de los talibán.

Es por esto que los persas necesitan acercarse a los Hermanos Musulmanes, una de las pocas organizaciones que mantienen una relativa coherencia y estructura en el infierno en que se ha convertido siria, uno de los pocos actores que aún tiene suficiente envergadura como para ejercer una mínima influencia en el país. La pregunta entonces es, ¿qué ganan los Hermanos con esto? ¿Por qué Mursi recibe a Ahmadinejadh?

La cuestión aquí es más compleja, porque requiere por parte del Gobierno egipcio un equilibrio que es difícil de mantener, y los movimientos del Gobierno tras su victoria política en Gaza demuestran que no es muy ducho midiendo los tiempos políticos. En efecto, tras las revueltas por el intento de Mursi de convertirse en Faraón en lugar de Faraón, los Hermanos Musulmanes egipcios también necesitan una fuente importante de legitimidad frente a una sociedad y un entorno que ha visto cómo revelaban sus cartas, nefastas para la sociedad egipcia, demasiado pronto. Egipto siempre ha intentado (y en gran medida conseguido) convertirse en un líder regional, desde los tiempos de Nasser, y ejercer influencia en los países de su entorno. Para ello, la oportunidad de ser el puente de diálogo con la eternamente odiada pero imposible de obviar República Islámica es demasiado tentadora. Si los Hermanos Musulmanes consiguieran mantener el equilibrio de, siendo un movimiento suní, servir de enlace entre los suníes más estrictos que ellos[2] y los chiíes, ganaría un poder a nivel internacional que podría servir tanto para suavizar las tensiones internas como para aumentar su poder externo.

Pero, insistimos, este es un juego peligroso. No hay que olvidar que el precario Gobierno de los Hermanos Musulmanes se fundamenta en una alianza con los salafistas, menos dados a juegos políticos con el enemigo chií. También depende mucho de Arabia Saudí, a nivel energético[3] e igualmente a nivel político, dado que la Casa Saud ha visto con relativo recelo un ascenso revolucionario que podría contagiarse a sus tierras, a pesar de la unión religiosa[4]. Está por ver la dirección que toma esta extraña amistad de Faraón, caso de que continuara, pero si la gestiona con la misma falta de habilidad que ha mostrado hasta ahora puede acabar por introducir un nuevo factor de tensión en un Egipto que ha tardado menos en desconfiar de él que de Mubarak.

Francisco Rivas


[1] Ahmed Al-Tayyeb, haciendo gala de una doble moral alarmante, le pidió a Ahmadinejadh en su visita a El-Azhar que no se inmiscuyera en los “derechos” de la monarquía absoluta suní que gobierna la isla.

[2] Principalmente los saudíes, cuyo Príncipe Heredero y Ministro de Defensa, Salman bin Abdulaziz, no acudió a la reunión de que hablamos.

[3] Era el principal suministrador de petróleo de Egipto en el año 2009, último del que se tienen datos, según COMTRADE.

[4] Que tampoco es plena dado que los saudíes son wahabitas, herejes para algunos suníes más ortodoxos.





« Monsieur l’Euro, tirez le premier »

21 02 2013

Currency war 2

Similar to what a French officer told his English counterpart at the battle of Fontenoy in 1745, the Eurozone is being engaged in a similar discourse in a very heated and ever-increasing protectionist global trend by other nations, involving consideration of new possible restrictive commercial mesures (despite WTO regulations) and also including what concerns this article, “currency wars” (also called competitive devaluation).

Among the many possible economic policies that a country may apply in its national interest, we find a well adapted and suitable currency exchange policy necessary. One of the main variables to consider is the intensity of commercial transactions with other countries, for example. It is purely a monetary policy instrument. During a recession, the central bank has the power of devaluating the country’s currency in favour of raising exports. This is done by increasing monetary supply in the system, which is strictly controlled by the central bank. As logical as this might sound, reality can be a harsh mistress and therefore it is more complicated than that. At the same time, both classical and Keynesian economic theoretical frameworks are way too restrictive to be applied urbi et orbi, so to speak. This means that these economic theories are mostly applied in a caeteris paribus environment and reality is seldom (if ever) so.

At our day and age, we find ourselves in a situation where it seems very tempting to play with currencies in favour of a country’s export industry. But be warned. During the last hundred years, there have been many episodes which should refrain from fulfilling Aristotle’s cyclical history theory, that is, to not repeat other protectionist or aggressive competitive currency devaluation. Basically, this distorts the stability of the market. One of the main goals of the International Monetary Fund is to guarantee the security of financial transactions around the world. Mademoiselle Christine Lagarde, IMF Managing Director, stated in the latest G20 summit in Moscow (according to the IMF press release) to refrain from these dangerous and unilateral decisions that can lead to “global imbalances” and that have an immediate effect on the overall negative impact of the already fragile and fractured world economy. It is important to emphasize here the term unilateral since international cooperation is right now an essential tool in order to reach global stability, in terms of commerce and financial transactions.

Nobody wants to repeat the traumatic post-WWI European experience again, which led to a vicious circle of economic depression due to major nationalist pressures to implement protectionist economic policies and which affected major powers all over the world (despite the relatively low level of global transactions compared to nowadays). Instability creates risky environments, which hinder investment and affect transaction of goods and services. All of this ultimately provokes a nasty impact on all major economic variables such as production, labour supply, salary,… In fine, economic development suffers. Due to the present worldwide economic crisis, fear can make countries take drastic and desperate measures, such as the ones mentioned before.

Jean-Marie Colombani expressed his concern in the Spanish newspaper El País by mentioning that even Monsieur François Hollande, President of the French Republic, advised the European Central Bank (ECB) to use its exchange rate currency. Reuters reports that Mario Draghi, President of the ECB, reminded that the institution’s major priority lays in price stability, but also stated the importance that exchange rates have over the latter (inflation). This comes at a time where the Euro has experienced a “15-month high against the dollar”, which may suggest considerate increase in confidence in the Euro. All-in-all, he dismissed the phenomenon of currency wars but nonetheless he made it clear that surveillance over Euro exchange rates with other currencies was necessary in order to not undermine the much-needed internal growth inside the Eurozone.

Cecilio Oviedo








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