Los Hermanos y el Poder (27.6.12)

27 06 2012

El pasado 24 de junio, el islamista Muhammad Morsi fue proclamado vencedor en las elecciones presidenciales egipcias. Morsi, quien pertenece a los Hermanos Musulmanes, no tardó en hacer un llamamiento a favor de la unidad nacional, invitando a las distintas facciones al Ejecutivo que se formará. Como en todos estos casos, se trata de averiguar cuánto de verdad contiene su propuesta, y en qué medida puede considerarse honesta o simple fruto de la necesidad o, incluso, el miedo.

De momento Morsi no tiene motivos para sentirse asustado, pero sí debe estar, como toda la Hermandad, inquieto. En primer lugar, su triunfo no representa necesariamente un voto de confianza del pueblo egipcio a favor de sus ideas: más bien se trata de una huida frente al otro aspirante, Shafiq, una personalidad destacada en el Gobierno de Mubarak y, por tanto, demasiado ligada al régimen anterior. Es decir, se trataba de elegir entre un cierto orden y secularismo, garantizado por Shafiq, y dar sentido a la Revolución para que no todo lo sucedido en Tahrir cayera en saco roto, aunque eso implicara abrazarse a los islamistas. La segunda opción ha resultado la elegida, pero el escaso margen (52% de los votos), y la naturaleza de este voto, deberían impedir que los Hermanos se regodearan demasiado con la victoria.

Porque, además, han accedido a una Presidencia cuyos poderes han sido recortados por los militares. Éstos se comprometieron a no retener para sí más poderes de los establecidos en la Constitución Egipcia de 1971, la cual, a su vez, otorga 35 poderes al Presidente, quien era el poder más fuerte de todo el entramado gubernamental (los poderes específicos del Parlamento eran 14). En este momento, muchos de esos poderes siguen en manos del Ejército, quien de momento no ha renunciado a éstos hasta volver a la situación de 1971. Es más, como vemos, ha limitado los poderes de la Presidencia, incluido el de convocar elecciones legislativas, por lo que los Hermanos Musulmanes obtienen un cargo que de momento sigue siendo muy hueco.

A esto hay que sumarle el que las elecciones a la asamblea legislativa hayan sido anuladas por el Tribunal Supremo. Estas elecciones, recordemos, habían sido ganadas por los Hermanos Musulmanes y los salafistas, lo que otorgaría un tremendo poder a los primeros caso de que hubieran podido mantener los dos poderes, el Ejecutivo y el Legislativo. De un posible escenario en que prácticamente eran los nuevos faraones de Egipto, han pasado a una situación en que apenas tienen uno de los dos poderes, y muy debilitado.

Lo curioso de este caso (aunque en realidad no es nada curioso, sino muy esclarecedor) es que el triunfo de la Hermandad ha sido evitado por los dos sectores más cercanos al antiguo régimen: el Ejército, al limitar los poderes del Presidente, y el Poder Judicial, la mayoría de cuyos integrantes fueron designados por Mubarak. Esto no impide que las elecciones legislativas fueran realmente fraudulentas y en consecuencia justamente anuladas, ni que ahora mismo se necesite (aunque esto es mucho más discutible) un Presidente con unos poderes más limitados, pero sí arroja una sombra de sospecha: ¿se trata de un movimiento contrarrevolucionario subrepticio? E incluso, en caso de que fuera así, ¿hasta qué punto sería incluso beneficioso, o cómo puede afectar a Egipto o a Oriente Próximo en general?

Egipto tiene que encontrar un nuevo equilibrio. Si las palabras de Morsi son honestas, no el fruto de la pura necesidad, significará que ha entendido lo que su país necesita: no sólo un Gobierno elegido por el pueblo, sino un Gobierno que sea capaz de respetar a todos, especialmente los que más hayan combatido por la Revolución. Sólo así se conseguirá un Egipto estable y, en consecuencia, un Oriente Próximo mucho más seguro. También, como es lógico, deben seguir este camino los elementos afines al antiguo régimen. Del resultado del juego de fuerzas que ahora pelean surgirá un Egipto afianzado, seguro y fiable, o un Egipto caótico y desmembrado.

Francisco Rivas

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25 07 2012
La sangre de los cristianos cubre África « GIN

[...] de varis estudios y análisis de actualidad (véanse Los coptos lloran a Shenouda III (21.3.12) o Los Hermanos y el Poder (27.6.12), entre los más recientes). Los ataques contra la comunidad copta, que ya habían comenzado antes [...]

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