The Sick Man of Europe? Not Anymore

14 12 2011

Fuente: embavenez-turquia.com

Aquellos que tengan un poco de curiosidad histórica sabrán que con estas palabras el Zar Nicolás I de Rusia se refirió al decadente Imperio Otomano a finales del siglo XIX. Sin embargo las cosas han cambiado bastante desde entonces y aquella “potencia regional” que era mantenida artificialmente por las potencias occidentales para impedir la hegemonía rusa en los Balcanes y el Oriente Medio se presenta a día de hoy como un gigante dormido que empieza a despertar y que promete cambiar el equilibrio de poder en la región.

El renacimiento de la “esfera de influencia turca”, se inicio en 2006 con la política exterior desarrollada por el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, la llamada “Política del Vecindario agradable”. Esta consistía en intentar fomentar, siempre bajo la atenta vigilancia turca, las buenas relaciones entre los países parte del antiguo Imperio Otomano y resolver conflictos enquistados como el problema de los Balcanes, la situación Chipriota[1] o al relación Siria-Israel (lo cual casi se consigue a finales del 2007). Esta política, ligada al increíble crecimiento económico experimentado por Turquía en los últimos tiempos (un 8,9% en 2010) y a la tradicional buena relación con las potencias occidentales[2] han puesto a Turquía en una posición de la que no gozaba desde finales del siglo XVI: potencia estabilizadora de Oriente Próximo.

Sin embargo, y aquí vienen las malas noticias, este “quiero y no puedo” al que juegan las potencias occidentales y la propia Turquía amenaza con parar en seco ese papel regional que los turcos se han ido construyendo. Los constantes flirteos del gobierno de Erdogan con los regímenes del medio oriente (léase Siria, Líbano e Irán), los intermitentes ataques a Israel (principal protegido estadounidense en la zona) y sus constantes rechazos a establecer relaciones con sus vecinos caucásicos (especialmente Armenia)[3] o la parálisis a la que se ve sometida de facto la candidatura turca a la UE son algunos ejemplos de este peligroso juego de “ruleta rusa” al que están jugando las partes interesadas.

Sin embargo estos eventos, y esto es lo importante, no son más que baches en el camino al “pleno entendimiento” de ambas partes. Turquía y el resto de mundo occidental están obligados a entenderse y apartar diferencias. A occidente le conviene que exista una potencia que estabilice la región económica, social y militarmente[4] para no perder influencia de cara a futuras amenazas (como Irán o el terrorismo Yihadista por ejemplo) y a Turquía le conviene la ayuda de occidente para acabar con los terroristas del PKK[5] y garantizar su protección frente a ataques externos[6], estabilizar y apuntalar su crecimiento económico y para ganarse su hueco en la esfera internacional como miembro estrella del club de las naciones occidentales, hueco que anhela desde que aquel “hombre enfermo de Europa” perdiera toda su influencia política un aciago marzo de 1918.

 Hector Guarro Marzoa


[2] No debemos olvidar que a día de hoy, Turquía sigue siendo el único país “islámico” miembro de la OTAN y candidato a la UE.

[3] Esto se debe principalmente a los hechos acaecidos durante el llamado Genocidio Armenio, llevado a cabo por autoridades Otomanas (Lése turcas).

[4] Turquía es de los pocos países de la zona que están ayudando a pacificar el Norte de Iraq y sus inversiones están levantando la asolada y olvidada región balcánica.

[5] No olvidemos que sin la cooperación conjunta de Israel, EEUU y Turquía, Siria seguiría prestando apoyo al PKK.

[6] El ser una nación Islámica, miembro de la OTAN y aliada firme de occidente ha hecho que Turquía se gane varios enemigos como Irán.

About these ads

Acciones

Information

One response

21 06 2012
Anónimo

Buenas,

Tras leer este artículo, que ha resultado interesante me veo en la obligación de hacer una pregunta, pues no se a qué te refieres con ese aciago marzo de 1918 ni con ese hombre enfermo, a lo mejor carezco de la cultura histórica necesaria para entenderlo.

Por otro lado me niego a pasar por el aro de que turquía debe estar en la UE, turquía no forma parte de Europa por poseer Estambul, o al menos esa es mi opinión.

Finalmente es cierto que turquía tiene un papel en Oriente Medio, pero ese es un papel que creo quedó atrás en 1990, ahora mismo hay que empezar a poner la atención en otras zonas. Por ese papel que yo considero a día de hoy de importancia secundaria no deben concedérsele todos los caprichos y como bien has dicho hay que tener en cuenta que Turquía está tonteando con dos mundos y que se está intentando hacer fuerte en la región eso puede beneficiarnos o perjudicarnos (hablo como miebro de la OTAN)

Saludos

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 732 seguidores

%d personas les gusta esto: