Corea del Norte: desde dentro

30 10 2014

Fuente: outsidethebeltway.com

Desde su formación como país en 1948, Corea del Norte pasa por albergar una de las sociedades más secretas del mundo, lo que no le ha impedido acaparar los titulares de los principales medios del mundo, en tonos muy peyorativos cuando se trata de medios occidentales.  País comunista con una población de cerca de 24,5 millones de personas.  Ahora bien, hemos de establecer las principales características de este Estado genuino antes de proceder a su análisis [1]:

  • La tasa de alfabetización es del 100%.
  • El arirang, estereotipo consistente en un espectáculo público que involucra a 100.000 bailarines y gimnastas.
  • 28 peinados aprobados por el Estado.
  • Kim Jong-Un es el jefe de estado más joven del mundo.
  • No está prohibido el consumo de marihuana.
  • PIB per cápita de 1.800 dólares.
  • Sólo el 2,83% de km de las carreteras están pavimentadas.
  • Menos del 20% de la tierra es cultivable.
  • Posee el 4º ejército más grande del mundo con 1,19 millones de personas en servicio.

Para una buena parte de medios de prensa y políticos del mundo occidental, la República Popular Democrática de Corea, o Corea del Norte, es parte del “eje del mal”, frase acuñada y repetida hasta el cansancio, desde 2002, por el entonces presidente estadunidense George W Bush. Pyongyang tiene el suficiente plutonio como para construir varias ojivas nucleares, pero se autoimpuso una moratoria en cuanto a las pruebas balísticas. Según los satélites estadounidenses y japoneses, Corea del Norte prepararía sin embargo nuevas pruebas de misiles Taepodong 2, capaces de alcanzar a los Estados Unidos. Si una prueba balística apareciera en los titulares de la prensa perjudicaría los mercados japoneses y surcoreanos, sin embargo no cambiaría el statu quo diplomático. Washington sigue deseando que Corea del Norte desmantele su programa nuclear, pero no tiene los medios militares para impedirlo. [2].

-¿Líder “ tocado”?:

Desde que accediese al poder en 2011, la ausencia de Jong-un, desde el 3 de septiembre de este año, alimenta todo tipo de rumores. Desde que la televisión del régimen admitió la “incomodidad” del dirigente se habla de una posible enfermedad. Su ausencia en la recepción de la selección norcoreana a su regreso de los Juegos Asiáticos sorprendió; también lo hizo la sorpresiva visita de Hwang Pyong-so -su ‘número dos’- a Corea del Sur con motivo de la clausura de los Juegos en Incheon, en un viaje que resucitó de facto los lazos diplomáticos y prometía ser un paso hacia la reconciliación de las Coreas. “¿Se está cometiendo un golpe de Estado? Podría ser, pero no se sabrá hasta que alguien tome de facto el poder y comience a ejercerlo”, explicaba Bruce Bennett, analista de Rand Corporation, al Asia News Weekly. Finalmente el joven Kim ha reaparecido con muletas, algo bastante llamativo, teniendo en cuenta que la TV norcoreana mitifica la figura de su líder y conforme a la tradición mostrada desde antiguo siempre se ha querido obviar la figura de un líder “tocado”, y esto tiene repercusiones especialmente para su población, porque ya el resto del planeta sabíamos que es de carne y hueso, pero no su pueblo, quien ahora puede plantearse que pasará después de Kim[3].

-Política exterior basada en la mendicidad de aliados naturales:

Ante la pregunta de: ¿Cómo consigue recursos Corea del Norte para evitar el colapso?, respondemos que es el Parlamento ruso (entre otros estados e instituciones) quien ratificó el pasado viernes, 10 de octubre un acuerdo para regular la deuda de Corea del Norte que se remonta a la época soviética, escribe Kommersant. De los 11.000 millones de dólares adeudados, 10.000 millones serán condonados y los mil millones restantes se pagarán durante los próximos 20 años para ser reinvertidos en proyectos de energía, sanidad y educación en el territorio norcoreano, lo que permitirá convertir a Pyongyang en un cliente de Gazprom y los Ferrocarriles Rusos, indica el diario. El acuerdo ratificado es fruto de casi 20 años de negociaciones, puesto que Corea del Norte insistía en la quita del 100% de la deuda. El 10% que no se condonará deberá devolverse mediante el ingreso de cuotas semestrales a una cuenta del ruso Vneshecomonbank abierta en el Banco de Comercio Exterior norcoreano. Sin embargo, esos fondos tampoco regresarán a las arcas del Estado ruso y se destinarán para “proyectos conjuntos en materia de sanidad, energía y educación en territorio norcoreano”, explicó el viceministro de Finanzas, Serguéi Storchak, citado por Kommersant. Sin duda todo responde a intereses geoestratégicos, pues no es tanto el beneficio económico lo que Rusia o China (y compañía) esperan obtener con este tipo de concesiones, sino más bien evitar que en un hipotético futuro puedan llegar los aliados (occidente) y establecer en Corea las bases de la OTAN, por tanto el bloque del Este hace suyo en este caso aquel dicho de: “más vale malo conocido que bueno por conocer”. El principal objetivo del acuerdo es lograr que el país comunista sea cliente de proyectos internacionales de compañías públicas rusas [4].

-La postura china en la cuestión coreana:

El hecho de que China haya sido aliado natural de Corea del Norte, no obsta a que últimamente la tendencia en cuanto a sus relaciones haya ido en declive, pues documentos filtrados muestran la frustración de China con su aliado comunista. Especulan que Pekín aceptaría una futura península coreana unificada bajo el mandato de Corea del Sur. Documentos diplomáticos filtrados muestran la frustración de China con su aliado comunista de Corea del Norte y especulan que Pekín aceptaría una futura península coreana unificada bajo el mandato de Corea del Sur, de acuerdo con documentos publicados por el portal dedicado a la obtención de papeles secretos WikiLeaks.

Las comunicaciones indican la gran importancia que diplomáticos estadounidenses y surcoreanos depositan sobre la posición de China en la supervivencia del aislado y empobrecido régimen de Pyongyang. La publicación de los documentos ocurre luego de nuevas tensiones en la región, después de que Corea del Norte lanzara un bombardeo de artillería contra una isla surcoreana en el que fallecieron cuatro personas. Pyongyang también advirtió que los ejercicios navales conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur han empujado a la península “al borde de la guerra”. China “estaría cómoda con una Corea reunificada controlada por Seúl y con el soporte de Estados Unidos en una ‘alianza benéfica” mientras Corea no sea hostil con China”, según el entonces vice ministro de Exteriores, Chun Yung-woo. En el cable filtrado, Chun predice que el gobierno de Pyongyang duraría no más de tres años luego de la muerte del enfermo líder Kim Jong Il, quien está buscando transferir el poder a su hijo Kim Jong Un, un veinteañero novato en la política [5].

-Corea del Norte ha publicado recientemente un informe de la situación de los DDHH en su país, sin embargo, ¿coincide con el punto de vista de la ONU?:

En su evaluación de la situación de los derechos humanos en la República Popular Democrática de Corea la comisión [6] fundamenta sus conclusiones en un nivel de certeza jurídica basada en “motivos razonables”. Concluye que hay motivos razonables para establecer que se ha producido un incidente o una línea de conducta cuando tiene la certeza de que ha obtenido un conjunto de datos fidedignos y compatibles con otro material y sobre cuya base una persona razonable y diligente tendría razones para creer que se ha producido ese incidente o esa línea de conducta. El Estado maneja una maquinaria de adoctrinamiento total, que desde la infancia propaga el culto de la personalidad oficial y fabrica una obediencia absoluta al Líder Supremo (Suryong), con la exclusión efectiva de cualquier pensamiento independiente de la ideología oficial y de la propaganda del Estado. La República Popular Democrática de Corea utiliza también la propaganda para incitar el odio nacionalista hacia los enemigos oficiales del Estado, es decir, el Japón, los Estados Unidos de América y la República de Corea, y sus ciudadanos. Los ciudadanos son castigados por cualquier actividad “antiestatal” o cualquier expresión de desacuerdo. Son recompensados cuando denuncian a otros ciudadanos sospechosos de cometer tales “crímenes”. Se niega a los ciudadanos el derecho a disponer de acceso a la información de fuentes independientes; los medios controlados por el Estado son la única fuente permitida de información en la República Popular Democrática de Corea. El acceso a la televisión y a la radiodifusión, así como a Internet, está severamente limitado, y el contenido de todos los medios está sometido a una rígida censura y debe ajustarse a las directrices publicadas por el Partido de los Trabajadores de Corea. Las llamadas telefónicas están controladas y en su mayoría se limitan a conexiones internas de los ciudadanos. Se castiga a los ciudadanos que ven y oyen cadenas extranjeras, en particular películas extranjeras y telenovelas. Por último el aspecto religioso está fuertemente perseguido ya que el Estado considera que la difusión del cristianismo es una amenaza particularmente grave puesto que cuestiona ideológicamente el culto oficial de la personalidad y proporciona una plataforma de interacción y organización política y social fuera de los límites del Estado.

Jesús Daniel Bernadic Sánchez

 

Fuentes consultadas

[1] http://actualidad.rt.com/themes/view/141951-rt-corea-norte-noticias-pais-hermetico

http://actualidad.rt.com/actualidad/view/141350-fotos-rt-corea-norte

[2] http://www.voltairenet.org/article141656.html

[3] http://www.elmundo.es/internacional/2014/10/11/5437e8c7e2704e484e8b458b.html

http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2014/10/141013_ultnot_reaparece_kim_corea

[4] http://sp.ria.ru/revista_de_prensa/20140421/159821603.html

[5] http://www.lavoz.com.ar/noticias/mundo/wikileaks-revela-plan-sobre-corea-del-norte

[6] http://www.ohchr.org/EN/HRBodies/HRC/CoIDPRK/Pages/ReportoftheCommissionofInquiryDPRK.aspx





Guerra contra el ISIS: estado real de situación

21 10 2014

Fuente de la imagen: irishtimes.com

Han pasado más de cuatro meses desde que el ISIS elevara el nivel de sus actividades bélicas al tomar Mosul y Tikrit, dos desde que la coalición liderada por Estados Unidos iniciara ataques aéreos contra el grupo en Iraq y uno desde que hiciera lo mismo en Siria. A pesar de que los medios han retratado en los últimos días una situación excesivamente alarmista del combate contra los terroristas, los sucesos más recientes demuestran que no hay motivo para tal: en Iraq se ha terminado de formar Gobierno, incluyendo los controvertidos puestos de Ministro del Interior y de Defensa y, si bien el ISIS ha logrado tomar posiciones importantes como Hit, su avance se halla estancado. Por su parte, en Siria los terroristas se encuentran en la frontera misma con Turquía en la población conocida como Kobani en kurdo y Ayn Al-Arab en árabe, cuya resistencia enconada está convirtiendo el combate en un Stalingrado oriental a menor escala y han conseguido revertir la situación inicial de poderío terrorista, si bien aún está por ver si se conseguirá evitar que la ciudad caiga.

Iraq

La situación de Iraq a comienzos de septiembre invitaba al optimismo: el cerco de Amerli se había roto tras más de dos meses de combates, en una victoria que reforzó enormemente la moral de las tropas, muy necesitadas de triunfos después de los desastres en Mosul y Tikrit y los tres intentos fallidos de retomar esta última ciudad. A esto le siguió una importante purga de elementos del ISIS en Haditha, que parecía iba a disminuir la presencia de los terroristas en Anbar y, entre ambos sucesos, se proclamó un nuevo Gobierno en Bagdad. Además, y como comentábamos en El ISIS se desangra en Iraq (06.09.2014), las tribus suníes estaban comenzando a enfrentarse al ISIS en un número cada vez mayor, lo que indicaba que el apoyo de los terroristas entre su “público objetivo” disminuía considerablemente.

La forma en que el ISIS estaba comenzando a adaptarse a las nuevas circunstancias era revirtiendo a tácticas cada vez más puramente terroristas y menos militares, lo que se concretaba especialmente en oleadas de atentados en Bagdad y en otras ciudades junto con secuestros y ejecuciones de líderes destacados, sobre todo suníes. Esta misma táctica se mantiene, pero el ISIS ha elevado el nivel de intervención en la provincia de Anbar y en la zona norte de Bagdad, fundamentalmente en Duluhiya y Baiji. En estas dos últimas posiciones el ISIS ha atacado varias veces desde finales de septiembre, si bien sus ataques han podido ser siempre rechazados, a veces incluso con la actuación conjunta de tribus suníes y milicias chiíes.

En Anbar el escenario es más complejo. El ISIS ha conseguido tomar recientemente Hit, a medio camino entre Haditha y Ramadi, ambos aún en poder del Ejército iraquí aunque bajo una fuerte presión, sobre todo Ramadi. Las tropas iraquíes que defendían Hit se han retirado a la base militar de El-Asad, que ha pasado una semana sin vislumbrar un ataque directo. Hacia el este, Amriyat Al-Fallujah, que se encuentra a menos de treinta kilómetros de Bagdad, ha sido también asaltada en al menos dos ocasiones desde finales de septiembre, la última el miércoles 15 de octubre. Por el momento, las tropas del Ejército iraquí y las tribus suníes que operan en la ciudad han conseguido rechazar el ataque, pero los terroristas están apoyados por tanques, Humvees y otros vehículos blindados, con lo que se prevé una ofensiva poderosa contra las posiciones del Gobierno. En cuanto a Ramadi, la capital de Anbar, los terroristas lanzaron un ataque el viernes 17 de octubre, pero pudieron ser rechazados y desde entonces el Ejército iraquí ha afianzado su control de la ciudad, hasta el punto de que ya ha levantado el toque de queda impuesto el propio viernes. Por el momento, es el Ejército iraquí y las tribus suníes quienes tienen la iniciativa en la ciudad.

Es posible que la lucha por Anbar marque un punto de inflexión en la guerra por Iraq, ya que ambos bandos están centrando sus esfuerzos principalmente en esta zona. Se cree que, ahora mismo, diez mil terroristas del ISIS[1] (un tercio de la organización según las estimaciones más recientes de la CIA) se han desplazado desde zonas en el norte para tomar parte en la batalla en Anbar, o incluso desde Siria. Esto quiere decir que la actividad del ISIS en otras zonas del país se ha vuelto menor: como ejemplo, el 10 de octubre comenzaron a agruparse varios miembros del ISIS en Hawija, al sur de Kirkuk, supuestamente con intención de asaltar la ciudad. Los terroristas llegaron a reunir 200 hombres y 70 vehículos blindados y atacaron algunos pueblos al sur de Kirkuk en los días 11 y 12 de octubre, pero la resistencia de los Peshmerga fue contundente y desde entonces no ha vuelto a haber actividad del ISIS en la zona, lo que puede indicar que han desistido de lanzar su ataque sobre Kirkuk (si bien aún es pronto para asegurarlo). De hecho, el Ejército iraquí ha lanzado una ofensiva en la zona de Tikrit[2] que, sin ser de tanta envergadura como los tres anteriores intentos de retomar la ciudad, todos fallidos, está obteniendo hasta el momento mejores resultados.

El problema es que, dada la vital importancia estratégica de Anbar en la defensa de Bagdad y en el conflicto en general[3], el Ejército iraquí no puede desviar efectivos a otras zonas donde la presencia del ISIS se haya debilitado, lo cual en cierto modo hace que la batalla por Anbar condicione el resto de enfrentamientos a lo largo del país. La mayoría de analistas coinciden en que Bagdad no sufre riesgo inmediato de ataque, pero si el ISIS llegara a ejercer un control indisputado sobre Anbar y más concretamente sobre los enclaves cercanos a Bagdad como Amriyat Al-Falluja, las consecuencias serían graves para el Gobierno iraquí: en primer lugar, los terroristas podrían llegar a amenazar el aeropuerto de Bagdad, desde el cual operan los helicópteros Apache que han comenzado a ser usados en las operaciones militares, lo cual disminuiría la efectividad de las mismas; en segundo lugar, aumentaría la sensación de cerco sobre la capital, lo cual redundaría en una mayor desmoralización de la sociedad y descrédito de un Gobierno recién nacido; y, en tercer lugar y quizá más importante, abriría la ruta hacia Kerbala y la zona chií del país, con todas las implicaciones religiosas y humanitarias que esto conlleva. Caso de que el ISIS pudiera llegar a amenazar Kerbala, la más sagrada de las ciudades del Islam chií, es probable que el Ejército iraquí se viera obligado a desplazar tropas para defenderla, lo cual podría darse en perjuicio de zonas suníes que quedarían más desprotegidas y por tanto exacerbaría las tensiones sectarias, o en detrimento de Bagdad, que quizá quedara más débil ante un eventual ataque.

En todo caso, y a pesar de que algunos medios prácticamente han presentado la provincia de Anbar como perdida, esta no es en absoluto la situación real, al menos por el momento. Sólo entre el sábado 18 y lunes 19 de octubre han muerto más de cincuenta terroristas en combate en Anbar, y casi cien en todo el país[4]. Considerar un desempeño tan pobre como indicativo de un avance militar imparable ciertamente requiere imaginación. El Ejército iraquí ha conseguido reforzar las líneas de abastecimiento con Amriyat Al-Fallujah[5] y la aviación estadounidense ha bombardeado las posiciones del ISIS cercanas a Fallujah, con lo que, salvo que la situación dé un giro brusco (algo, por otro lado, perfectamente posible), el ISIS no amenazará directamente Bagdad.

Siria

El inicio de los bombardeos contra el ISIS en Siria era imprescindible si se quería atacar con firmeza a la organización, pues de otro modo podía limitarse a hallar santuario en Raqqa y las demás zonas del país que controla frente al hostigamiento al que se encontraba sometido en Iraq por parte de la aviación occidental. Tal como analizábamos en Ataque al corazón del ISIS (24.09.2014), los primeros ataques causaron una gran mortandad y golpearon centros importantes por su valor logístico, económico y simbólico, lo que ha provocado que la actividad de los terroristas en Siria, incluso en la capital de su “califato”, disminuya considerablemente. La infraestructura energética que sostiene las actividades bélicas del grupo ya no son tan seguras para sus militantes, y en Raqqa, donde antes del inicio de los ataques se paseaban pomposamente y habitaban en las zonas residenciales más pudientes, su presencia se ha vuelto más disimulada, tal y como han apuntado varios activistas ligados al Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

No obstante, la amenaza que suponen los bombardeos occidentales y árabes no han impedido que el ISIS haya lanzado un feroz ataque sobre la localidad conocida como Kobani o Ayn Al-Arab, en la que ha habido intensos combates desde finales de septiembre. Al margen de la importancia estratégica del enclave[6], situado en la misma frontera con Turquía, quizá su trascendencia sea mayor por la gran repercusión que está teniendo en los medios, quienes pueden desgranar con bastante precisión los acontecimientos que tienen lugar en la población desde Turquía. Para el ISIS, esto es un arma de doble filo: una victoria en el asedio de Ayn Al-Arab transmitiría a Occidente el mensaje de que sus esfuerzos son débiles en comparación con el poder terrorista, y a los aspirantes a asesinos en todas las partes del mundo les mostraría que la causa del ISIS sigue siendo una apuesta en firme. Por el contrario, una derrota contra tropas ligeras y milicianos frente a los ojos del mundo entero supondría un grave descrédito para su causa y la afirmación tácita de que el apoyo occidental a sus enemigos va a mermar las capacidades del grupo.

El ISIS está poniendo, por tanto, toda la carne en el asador en su intento de tomar Kobani. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos cifraba la magnitud de las bajas del ISIS en unos 320 hombres tras tres semanas de lucha, y advertía que probablemente la cifra era mayor, pudiendo alcanzar incluso el doble. Los terroristas han enviado refuerzos desde varias zonas bajo su control, incluso desde Raqqa, desde la cual varios miembros de su policía religiosa se han desplazado para tomar parte en los combates. El hecho de que tengan que recurrir a “unidades” cuya función esencial es de retaguardia puede ser indicativo de que tienen escasez de hombres[7], pero también de lo importante que es para los asesinos el hacerse con la población.

La situación en Kobani ahora mismo es fluida, con intercambio constante de ataques y contraataques entre los terroristas y los kurdos. La presión del ISIS parece haber remitido desde el día 15 de octubre, cuando se intensificaron los bombardeos estadounidenses sobre la ciudad, lo cual permitió un contraataque kurdo que logró poner bajo su control el 80% de la ciudad. En los últimos días, la aviación de la Coalición ha enviado armamento y equipo a los defensores kurdos de Kobani, y Turquía ha anunciado que permitirá que los peshmerga iraquíes crucen la frontera para entrar en Ayn Al-Arab. No obstante, esto es en todo caso improbable dada la inquietante tendencia del Gobierno turco a desdecirse de sus afirmaciones, y porque el redespliegue de tropas kurdas desde Iraq a Siria debilitaría la resistencia contra el ISIS en el primer país. En realidad, los kurdos han librado y seguirán librando el combate en solitario.

Conclusión

Si bien es cierto que el ISIS, a pesar de los bombardeos occidentales y árabes, ha conseguido conquistar terreno en las últimas semanas, ha sido por el momento sistemáticamente rechazado en todos aquellos lugares (Ramadi, Amriyat Al-Fallujah y Duluhiya en Iraq, Kobani en Siria) cuyo control podría otorgarle una ventaja estratégica. Mientras los terroristas no logren ocupar y mantener alguna de estas localizaciones el tiempo suficiente como para romper el movimiento de sus oponentes, no se puede considerar que su avance sea “arrollador” o que la situación sea más amenazadora de lo que era antes de que los aliados comenzaran con su estrategia de desgaste.

En Iraq, la lucha por Anbar es de especial trascendencia. Si el ISIS lograra tomar la provincia liberaría enormemente sus movimientos entre Siria e Iraq, y podría penetrar en la zona chií hasta Kerbala y Najaf. Esto daría una nueva dimensión al conflicto, especialmente porque la Ashura[8] tendrá lugar en breve, y un ataque del ISIS sobre Kerbala en estas fechas tendría un efecto de incalculables consecuencias. En todo caso, por el momento no hay indicios de que esto vaya a suceder. El combate en estos momentos está estancado, con éxitos y fracasos para ambos bandos y con muchos recursos puestos por ambas partes para lograr la supremacía. La victoria en Anbar no será decisiva, la obtenga quien la obtenga, pero sí es posible que deje al perdedor en una posición muy desventajosa.

En cuanto a Siria, la derrota de los terroristas en Ayn Al-Arab tendría un indudable efecto propagandístico, pero es difícil que llegue a amenazar realmente al ISIS más allá de las zonas kurdas salvo que, precisamente por su valor evocador, el grupo decida presionar más allá de sus capacidades y sufra una cantidad insensata de bajas. Kobani ha puesto de manifiesto el valor de los kurdos, pero también la escasa disposición que tienen muchas naciones “aliadas” de Occidente a enfrentarse directamente al ISIS o siquiera facilitar que otros lo hagan, actitud cuyo ejemplo paradigmático es ahora mismo Turquía. Sin una voluntad seria de las naciones de la zona de enfrentarse al ISIS, y sin fuerzas fiables en el terreno, el ISIS podrá ser contenido, pero seguirá teniendo la iniciativa en el escenario bélico.

GIN Revista

[1] http://edition.cnn.com/2014/10/11/world/meast/isis-threat/

[2] Que enlaza Kirkuk con Samarra y Baiji.

[3] Dado que comunica Iraq con Siria y con Jordania.

[4] http://ginrevista.files.wordpress.com/2014/10/77880-2014-10-192bsituation2breport2bhigh-01.png

[5] Si bien un atentado terrorista ha acabado con la vida del General de Brigada Qais Al-Turki

[6] “Le Monde” indicaba que la victoria de los terroristas en Kobani les dejaría el camino despejado para intensificar sus esfuerzos en la región de Hasakka, en parte aún controlada por el Gobierno de Damasco, y para abrir una ruta entre Mosul y Alepo: http://www.lemonde.fr/international/visuel_interactif/2014/10/15/comprendre-la-bataille-de-kobane-en-quatre-cartes_4506678_3210.html

[7] No sería sorprendente teniendo en cuenta el redespliegue de inmensas cantidades de combatientes en Anbar, como anteriormente hemos comentado.

[8] La fiesta más sagrada del Islam chií, que conmemora el martirio de Hussein ibn Ali, y que este año se celebrará el 3 de noviembre.





Auge fascista en Ucrania

10 10 2014

 

Fuente de la imagen: AP, Sergey Chuzavkov

Los batallones Azov y Donbás así como militantes del grupo ultranacionalista Pravy Sektor luchan junto con las tropas ucranianas contra las milicias del este de Ucrania. La simbología que utilizan hace una clara referencia al nazismo. La operación de Kiev contra las milicias del este que no reconocieron el cambio de gobierno producido en febrero dura desde abril pasado. En las filas de las tropas regulares combaten los batallones Azov y Donbás y militantes del ultranacionalista Pravy Sektor, a menudo calificados de neonazis. Su simbología hace una clara referencia a las SS.

El batallón Azov se formó en mayo pasado en la ciudad de Mariúpol, la base del servicio patrullero de servicios especiales del Ministerio del Interior de Ucrania. En internet sus efectivos se conocen como “hombrecillos negros”. En su insignia, el símbolo en primer plano es rúnico. Se conoce como Wolfsangel o Gancho para Lobos y se asocia con la protección a la vez con el ataque y el aprisionamiento del enemigo. Lo usaron algunas escuadras de las SS, en particular Das Reich. La runa destaca sobre el símbolo oculto del Tercer Reich, el Sol Negro o Schwarze Sonne, uno de los preferidos del comandante en jefe de las SS Heinrich Himmler, usado también sobre el suelo del castillo de Wewelsburg en el oeste de Alemania.

Para promover el batallón Azov a menudo se usa la insignia “Cuerpo Negro” que hace una referencia directa a las SS cuyo diario oficial se llamaba así (Das Schwarze Korps). Una de las insignias oficiales del batallón Azov, así como el periódico oficial de las SS, Cuerpo Negro.

El batallón Donbás se creó en Dniepropetrovsk en 2014 para luchar contra los milicianos de la autoproclamada República Popular de Donetsk. Más tarde, dio origen al 24º batallón de defensa territorial Donbás del Ministerio de Defensa de Ucrania sometido al Estado Mayor y al batallón operativo Donbás de la Guardia Nacional, supeditado al Ministerio del Interior. Su insignia consta de un tridente invertido estilizado y un águila nazi con las alas semiplegadas, de esta forma, que a su vez fue utilizada por la Wehrmacht desde 1935.

Fuente: mundomilitaria.es

Grupos de jóvenes con pasamontañas y ropas de camuflaje se han vuelto devotos de las artes marciales, cumplen las órdenes de la organización radical Pravy Sektor, que se ha erigido como principal brazo armado .Son varios centenares de jóvenes, algunos todavía en la adolescencia. Empieza la clase. Los bates de béisbol chocan por encima de sus cabezas mientras llega por megafonía el enésimo discurso de los partidos de la oposición llamando a resistir. Pravy Sektor también acoge a fanáticos aficionados al fútbol. Son la rama más activa del Tridente, un grupo basado en la ideología del nacionalismo ucraniano, según se describen.

Amnistía Internacional confirma que los crímeres de guerra se cometieron de forma rutinaria y con el consentimiento de las autoridades ucranianas en el este del país. El informe de Amnistía Internacional confirma que el batallón ucraniano Aidar ha cometido graves crímenes en la región occidental de Lugansk, según ha informado el Comisionado del Ministerio del Exterior ruso en materia de Derechos Humanos, Democracia y el Estado de Derecho, Konstantin Dolgov, citado por Itar-Tass.

Según Dolgov, Amnistía Internacional solo ha señalado en su informe algunos de los casos de secuestros de personas, detenciones ilegales o extorsiones (incluida la petición de rescate para la liberación de los ucranianos capturados).

La unidad especial Aidar fue formada en mayo con el reclutamiento de activistas procedentes de las fuerzas políticas nacionalistas radicales de Ucrania para su participación en la operación de castigo que Kiev ha llevado a cabo en el sudeste del país. Las autoridades rusas sospechan que las fuerzas aéreas de Aidar bombardearon a la población civil. En particular, según el Comité de Investigación de Rusia, los combatientes de Aidar estuvieron involucrados en el bombardeo mortal de Lugansk del pasado 17 de junio, en el que murieron dos periodistas rusos.

No debemos olvidar que el movimiento nacionalista ucraniano que hoy en día sale en los medios, se remonta a la década de los 40, donde ya formaron parte como voluntarios en los regimientos de las SS cuando Stalin se apoderó de Ucrania, y ya desde entonces la animadversión hacia Moscú ha ido en aumento. En aquel momento los ucranianos debían elegir entre Hitler o Stalin, y prefirieron al primero porque Stalin tomó la iniciativa en invadir su país con un terror implacable, ahora bien, el germen nacionalista ha ido cultivándose hasta nuestros días, cuando ha eclosionado, y el caldo de cultivo actual donde una economía maltrecha, medio país destrozado y unos préstamos internacionales que terminarán de pagar las siguientes generaciones, puede hacer prosperar ese sentimiento nacionalista donde todo el mundo acaba perdiendo, por ello es necesario cortar las alas a tales movimientos, y aunque ya sea tarde, ello es preferible a nunca.

Jesús Daniel Bernadic Sánchez.

 

Fuentes consultadas:

RIA Novosti http://sp.ria.ru/opinion_analysis/20140813/161268735.html

El Mundo http://www.elmundo.es/internacional/2014/02/03/52efcd3a268e3e1c358b457c.html

Actualidad.rt http://actualidad.rt.com/actualidad/view/139854-ucrania-crisis-aidar-crimenes-guerra

El libro negro del comunismo. Courtois, Werth, Panné, Paczkowski, Bartosek, Margolin. Ediciones B. España. 2010.





Los dos tableros de la crisis de Ucrania

4 10 2014

 

Fuente: valdaiclub.com

La crisis de Ucrania tiene un aire de familia. “Choque de civilizaciones”[1], “expansionismo ruso”[2] y “política de contención”[3] son términos corrientes en la cobertura periodística. Para algunos observadores, este episodio es un punto de no retorno en la relación de Rusia y Estados Unidos. Consideran que la política internacional se encuentra peligrosamente en la antesala de una nueva Guerra Fría.[4] Con tono igualmente dramático, otros lo definen como un nuevo round del atávico enfrentamiento entre Oriente y Occidente.[5]

Un análisis más detallado revela que aplicar estos moldes analíticos generalistas oscurece la verdadera naturaleza de la crisis. Básicamente, se trata de la superposición entre dos tableros políticos independientes: uno internacional y otro doméstico. El primero es el juego entre las grandes potencias. Se trata de Rusia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte debatiendo por donde pasa el límite entre sus respectivas zonas de influencia en Europa del Este. Y el segundo tablero es el de la escena política ucraniana. Las elites que participan en este escenario movilizan lealtades etnoculturales como método para dirimir sus conflictos, internacionalizando lo que es esencialmente un asunto doméstico. La camada de líderes que busca una mayor asociación con Europa generalmente cuenta con el apoyo de los ucranianos étnicos en el centro y oeste del país. Concentrados en el sur y el este, los ciudadanos de origen ruso suelen acompañar a los dirigentes que prefieren estrechar lazos con Moscú.

Enmarcar del conflicto como una “nueva Guerra Fría” o un “choque de civilizaciones” resulta excesivamente abstracto. Las circunstancias requieren que distingamos quienes participan en ambos tableros y cuáles son sus aspiraciones.

La falsa Guerra Fría

Equiparar el actual impasse en las relaciones entre Rusia y OTAN con la Guerra Fría es una comparación inadecuada. Fundamentalmente porque no está en los planes inmediatos de Moscú desafiar frontalmente a Estados Unidos. La razón es sencilla: Moscú carece de la base de poder necesaria para emprender esta aventura. En términos económicos, Rusia representa el 2,9%  del PIB (PPA) mundial mientras que Estados Unidos el 19,3%.[6] La disparidad se mantiene en el plano militar: Rusia reúne el 5% el gasto bélico mundial y Estados Unidos el 37%.[7]

Aunque la animosidad entre Rusia y OTAN durante la última década vienen registrando mayores niveles de hostilidad, el enfrentamiento ideológico actual no alcanza la intensidad de la Guerra Fría. En ese entonces, la disputa doctrinaria globalizó el conflicto y favoreció que ambos bloques desarrollaran estrategias instintivamente opuestas a la cooperación. La sensación compartida era la de encontrarse en una cerrada batalla entre dos formas de vida polarmente opuestas. Los períodos de coexistencia fueron breves y nunca contaron con apoyo mayoritario. Washington y Moscú tenían la certeza de que el enfrentamiento iba a concluir con la derrota (y destrucción) total de una de las partes. En la actualidad, Rusia y Occidente patrocinan ideologías diferentes sin que esto actúe como un impedimento insuperable en el entendimiento mutuo.

La estrategia de Rusia en Ucrania persigue objetivos circunspectos. No busca transformar radicalmente las bases del sistema internacional ni la separación de las provincias ucranianas rebeldes del este. De hecho, Putin se encontraba satisfecho con la dirigencia de Kiev anterior a las protestas de la plaza Maidan. Fue el apartamiento del presidente prorruso Yanukovych y el deseo del nuevo gobierno de formar parte de la OTAN lo que lo motivó a involucrarse. El eventual ingreso de Ucrania a la alianza atlántica contradice frontalmente la Estrategia Nacional de Seguridad de la Federación Rusa de 2008. Este documento considera como interés vital la exclusión de la OTAN del perímetro de seguridad que atraviesa a Ucrania, Georgia, Kazajstán, y Azerbaiyán.

La ausencia de una acción más resoluta por parte de Estados Unidos y Europa parece indicar que tardíamente comprendieron los costos de expandir indefinidamente hacia el este la membresía a la Unión Europea y la OTAN. Por ahora, la ubicación exacta de esta frontera permanece en disputa. Pero lo cierto es que Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia comparten el interés en evitar que la crisis se extienda regionalmente y escale hacia niveles que reclamen respuestas más decididas. A diferencia del conflicto absoluto que diagnostica el enfoque de “nueva Guerra Fría”, las partes reconocen que las diferencias que mantienen son parte del  business as usual de las grandes potencias.

Tablero internacional: el juego de Rusia

No son pocos los observadores que le atribuyen a Moscú un instinto expansionista agresivo. La anexión de Crimea y la asistencia al movimiento separatista en el este ucraniano parecen corresponder con esta imagen. Presentan a Putin cumpliendo el papel de Stalin moderno que se propone revivir el pasado soviético. Como los analistas norteamericanos de comienzo de la Guerra Fría original, consideran a la dirigencia del Kremlin heredera de una actitud irracionalmente hostil al Oeste.

Debajo de este sparring retórico que ambas partes gustosamente alimentan, la estrategia rusa es más sutil de lo que parece a primera vista.

Si bien Moscú no dudó en incorporar a la separatista República de Crimea dentro de la Federación Rusa, es un error estimar que planea hacer lo mismo con las provincias rusoparlantes de Donetsk y Luhansk.

El motivo es que la prioridad rusa no es aumentar su territorio sino evitar que Ucrania adhiera a la OTAN. Sabe que la manera más eficiente para lograrlo es influyendo directamente sobre los resortes de gobierno en Kiev. Al sustraer las provincias orientales del sureste, estaría perdiendo su principal plataforma de gravitación en la política interna del país vecino. Los votantes de la región rusoparlantes fueron esenciales para el triunfo de presidentes cercanos a Moscú en tres de las últimas cinco elecciones. Anexar estas provincias y perder Ucrania es un error estratégico inexplicable.

Por esa razón, a Putin le interesa que el conflicto entre Kiev y la insurgencia de los rusos étnicos no se extienda. Entiende que una larga guerra civil solo podría concluir con la ocupación o la separación no reconocida de las provincias del este. Formalmente parte de Ucrania, verían su participación en las decisiones del gobierno central licuada. Por lo tanto, la estrategia de Moscú es establecer una formula política legitima para reanudar su influencia en Kiev.

Definidos los objetivos, la participación rusa en el levantamiento de las provincias orientales se atiene a dos criterios.

Primero, asegurándose que el enfrentamiento entre el gobierno central y los insurgentes se mantenga sin un ganador claro. Cuando los rebeldes se encuentran en retirada, incrementa momentáneamente sus niveles de asistencia. Con esto busca obligar una tregua que reincorpore sin condicionamientos a las provincias del este.

Y segundo, calibrando el caudal de asistencia para mantenerla dentro de parámetros limitados que eviten reacciones de OTAN. Hasta ahora, viene manteniendo un enfoque híbrido de concentración de fuerzas convencionales en la frontera y de operaciones de fuerzas especiales sin insignias en el terreno. Esta ambigüedad le permite rechazar hasta cierto punto la acusación de participación plena en acciones militares. Significativamente, los corresponsales emplazados en el teatro de operaciones difieren sobre el verdadero grado de presencia rusa. La tragedia del derribo del MH17 de Malaysia Airlines demostró el riesgo de verse asociado a un movimiento insurgente impredecible.

Tablero internacional: el juego de la OTAN

En un reciente artículo, el académico norteamericano Walter Russell Mead se lamenta de la complacencia de Occidente frente la dura realidad de la política internacional. Sostiene que décadas de abundancia crearon una falsa sensación de seguridad que entumecieron sus instintos. Siguiendo esta lógica, el avance de potencias revisionistas como Rusia y China no encuentra la respuesta que merece.[8]

Pero así como Russell Mead acusa a Occidente de ignorar la realidad geopolítica, este argumento se puede invertir. La geopolítica no recomienda optar instintivamente por la expansión en cada ocasión que se presente. La prudencia reclama a los estadistas que identifiquen cuando los costos de aplicar la fuerza son mayores que sus beneficios. Comprender que la crisis se produce en un territorio adyacente a Rusia es entender que las grandes potencias no toleran que se inmiscuyan en su vecindario inmediato.

Hasta ahora, la OTAN mantiene un delicado equilibrio frente a la crisis ucraniana.

Por un lado, tiene que garantizarles a sus aliados en Europa del Este que se resguardará su integridad. Polonia y los países bálticos exigen a la OTAN que actúe de manera más decidida para desalentar potenciales agresiones rusas contra ellos. En una visita oficial a Estonia, Obama confirmó que Estados Unidos invocará el artículo V de defensa colectiva de la OTAN en caso de un ataque contra los países bálticos. Además, en la cumbre de Gales de septiembre, los miembros de la alianza acordaron robustecer a la Fuerza de Respuesta Rápida. Esta contará con la capacidad de emplazar un batallón de 800 efectivos en 2 días y una brigada de 6000 en 5 a 7 días en cualquier parte del globo. Aunque esta fuerza no es suficiente para hacerle frente una invasión, la señal que se quiso enviar a Moscú es clara: la OTAN no va a tolerar acciones hostiles contra sus aliados orientales.

El otro lado del equilibrio requiere evitar mostrarse demasiado intransigente como para enajenar a Rusia. La cooperación de este país es fundamental en otras áreas de la agenda internacional. Para los europeos, Moscú es vital como abastecedor energético. Los norteamericanos requieren su colaboración en las áreas de seguridad nuclear, las negociaciones con Irán y las operaciones de antiterrorismo. Esta mesura se vio reflejada en el nuevo esquema de la Fuerza de Respuesta Rápida. A pesar de la insistencia de Polonia, se limitó su tamaño y rechazó taxativamente emplazarla en bases permanentes en Europa del Este.

Tablero doméstico: el juego dentro de Ucrania

A pesar de que es entendida principalmente como una crisis internacional, la situación de Ucrania es en esencia un diferenciado sobre la constitución interna del país. Es necesario comprender las condiciones que nutren una de las características definitorias de la escena política ucraniana: su inestabilidad.

Lo que inició la presente crisis fue un debate sobre política exterior: ¿debería favorecerse la integración con la Unión Europea o la Unión Euroasiática patrocinada por Moscú?

Para el actual presidente Poroshenko, la respuesta es clara: la Unión Europea es el camino a seguir. Su principal base de apoyo, lo ucranianos étnicos del centro y oeste del país, comparten este punto de vista.

En cambio, para su antecesor en el cargo, el ex presidente Yanukovych, la prioridad es el vínculo con Rusia y sus proyectos euroasiáticos de integración económica. Su decisión de rechazar un acuerdo comercial con la Unión Europea fue lo que motivó a las protestas de Maidan que acabaron por desplazarlo.

A lo largo de este debate sobre el perfil internacional del país que todos los gobiernos vienen enfrentando desde la independencia en 1991, tanto Rusia como los estados occidentales distaron de mantenerse como actores prescindentes. Ambos se inmiscuyeron en los asuntos internos para torcer el curso de los eventos a su favor. Sin embargo, esta práctica está lejos de ser una imposición externa. Son los propios actores y elites ucranianas quienes circunstancialmente la alientan cuando les resulta útil. Cuando gobierna un presidente prorruso, la oposición le exige a la Unión Europea y los Estados Unidos que impulse la agenda de promoción de la democracia. Las movilizaciones de la Revolución Naranja de 2004 y Maidan en 2014 correspondieron con este patrón. Pero cuando el asiento del poder lo ocupan dirigentes cercanos a Occidente, son las provincias rusoparlantes del este y sur quienes reclaman a Moscú que intervenga para protegerlas de los “fascistas” de Kiev.

Esta disputa sobre la política exterior es sintomática del clivaje fundamental que atraviesa al país: el incierto estatus de sus ciudadanos de origen ruso. Aún antes de que estallara la insurgencia, denunciaban que el gobierno central no los reconoce como ciudadanos plenos. Consideran que Kiev los trata como infiltrados extranjeros a pesar de que constituyen el 17% de la población nacional.

La principal demanda de los ucranianos de origen ruso es la delegación de funciones desde el centro a las provincias, especialmente a las del sur y este donde representan entre el 15% y 58% de los habitantes. El partido que mejor recoge estas demandas es el del ex presidente Yanukovych. En su plataforma partidaria también figura el establecimiento del ruso como lengua oficial. Como enseñan los últimos 200 años de historia en Europa Oriental, el reconocimiento idiomático actúa como indicador del grado de respeto de los derechos de las minorías étnicas.

Tregua

Luego de meses de conflicto armado en el este del país, representantes de Kiev y las repúblicas separatistas acordaron a principios de septiembre una tregua en Minsk. Por ahora, es difícil de determinar si se va a poder mantener.

Sin embargo, se trata de la primera vez que el gobierno ucraniano reconoce, aunque sea implícitamente, a los gobernadores de Donetsk y Luhansk como interlocutores válidos. Aún sin que este acuerdo llegue a ser definitivo, podría representar un punto de inflexión en la relación entre Kiev y sus ciudadanos rusos étnicos.

Entre lo convenido, el presidente Poroshenko accedió a descentralizar actividades administrativas y respetar al ruso como idioma oficial regional. Esto sugiere que la Constitución podría ser reformada bajo líneas más federales. Ucrania es un país unitario donde las funciones de gobierno están íntimamente centralizadas en la oficina presidencial. Bajo este esquema, selecciona y remueve a las autoridades provinciales. Habilitar la elección local de gobernadores es uno de los incentivos más importantes para tentar la reincorporación de los rebeldes. El insurgente perfectamente puede transformarse en respetable administrador local si se le ofrece la oportunidad. Lo que resta es definir si Poroshenko, quien más tendría que perder con este nuevo arreglo, estaría dispuesto a ceder esta ficha en la negociación con las repúblicas separatistas.

En definitiva, lo que alimenta la crisis de Ucrania es la íntima imbricación entre los tableros internacional y doméstico. Al ser un país ubicado en una zona geopolíticamente sensible en el juego entre Rusia y OTAN,  los cuadros de inestabilidad interna irremediablemente atraen la atención de las grandes potencias. Estas intervienen, con diferente grado de sutileza, explotando los agravios de grupos locales para alinear al gobierno en Kiev con sus preferencias. En la medida en que las elites ucranianas se muestren incapaces de procesar la conflictividad política dentro de canales establecidos, el tablero doméstico continuará adoleciendo de una frontera turbulenta que facilita que sea subsumido por el tablero internacional. El acuerdo de Minsk abre la posibilidad para que el juego político ucraniano recupere su autonomía. Aprovechando que Moscú y la OTAN favorecen una expedita superación de la misma, corresponde Poroshenko y a los rebeldes generar condiciones de estabilidad más robusta.

Pablo Scuticchio es alumno de la maestría de Política y Economía Internacionales en la Universidad de San Andrés (Buenos Aires, Argentina). Sus principales áreas de interés son los estudios estratégicos y las relaciones internacionales latinoamericanas. Se lo puede contactar en pscuticchio@gmail.com

 

[1] Hirsh, M. “Ukraine and the Clash of Civilizations”. National Journal, 5 de marzo 2014. Disponible en:

http://www.nationaljournal.com/white-house/ukraine-and-the-clash-of-civilizations-20140305

[2] Arce, B. “La OTAN despliega su escudo ante el expansionismo ruso”. El Periódico, 5 de septiembre, 2014. Disponible en:

http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/otan-despliega-escudo-ante-expansionismo-ruso-3496204

[3] Basterra, F. “Cañones de agosto”. El País, 29 de agosto 2014. Disponible en:

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/08/29/actualidad/1409334346_225773.html

[4] De Quirós, L. “La nueva guerra fría”. El Mundo, 9 marzo 2014. Disponible en:

http://www.elmundo.es/economia/2014/03/09/531ba586ca4741c85f8b4579.html

[5] Shapovalova, N. “La historia de Crimea es la de un constante choque de civilizaciones”. ABC, 18 de marzo 2014. Disponible en:

http://www.abc.es/internacional/20140316/abci-historia-crimea-constante-choque-201403151645.html

[6] FMI. World Economic Outlook: April 2014. Washington DC: FMI, 2014.

[7] SIPRI. Trends in World Military Expenditure, 2013. Estocolmo: SIPRI, 2014.

[8] Russell Mead, W. “The Return of Geopolitics”. Foreign Affairs, 93(3), May/June 2014, pp. 69-79.





Ataque al corazón del ISIS (24.09.2014)

24 09 2014

Fuente de la imagen: thewire.com

El bombardeo desatado sobre el ISIS y Jabhat Al-Nusra desde la madrugada del lunes al martes hace que la guerra contra el terrorismo en la región entre en una nueva fase que, si bien en principio no alteraría la tendencia que ya desde agosto sigue el enfrentamiento en cuando a la victoria de los Gobiernos implicados contra los asesinos, sí tiene capacidad para acelerarla y, con ello, acelerar la transformación del escenario bélico. En este artículo nos proponemos analizar los rasgos destacados de los ataques e intentar determinar cómo afectarán en el futuro si, tal y como parece, no se tratan de un hecho aislado sino de un movimiento constante.

Hay tres hechos que llaman poderosamente la atención sobre los bombardeos realizados contra los terroristas del ISIS y Al Qaeda. El primero y más evidente de todos ellos es que no han sido obra únicamente de Estados Unidos, ni siquiera de Occidente, sino que varias naciones árabes han tenido una participación importante en los ataques. En concreto, aviones de las fuerzas aéreas jordanas, saudíes, emiratíes y bahreiníes han tomado parte en las acciones militares, mientras que Qatar ha permitido coordinar desde su territorio gran parte de la actuación (pero no ha tomado parte en la ofensiva). Esto supone un avance importante y, caso de mantenerse la colaboración a este nivel, la confirmación de que la ronda de visitas de John Kerry en los países árabes para recabar apoyos contra el ISIS ha sido recibida con un compromiso en firme, algo que es absolutamente necesario para impedir que los terroristas puedan presentar su conflicto como el de los “defensores del Islam” contra los “cruzados occidentales”.

Entre el quinteto de aliados que ha tomado parte en los ataques, destaca especialmente la involucración de Jordania. El ISIS ha prosperado en países donde la división entre suníes y chiíes (o alawíes en el caso de Siria) es pronunciada y abona el terreno para que los suníes locales se unan a ellos o, cuanto menos, no se les opongan. En Jordania no existe este factor, pero sí otros que pueden atraer la atención del ISIS: en primer lugar, la existencia de un movimiento salafista de cierta fuerza que amenaza la posición del Rey, a quien consideran demasiado cercano a Occidente; en segundo lugar, el hecho de que Jordania sea, junto con la provincia iraquí de Anbar, una de las rutas a través de las cuales el armamento y los luchadores procedentes de Arabia Saudí entraban, y quizá sigan entrando, en Siria; y, en tercer lugar, la alarmante presencia de nacionales jordanos en las filas del ISIS, que según estimaciones del International Centre for the Study of Radicalisation en diciembre de 2013[1] eran, con mucha diferencia, el grupo nacional prominente entre las filas de los terroristas. La toma de Mosul y la proclamación del “califato”, con el efecto llamada que ha provocado y las posibilidades que ha abierto de reclutamiento en distintas zonas de Iraq, habrán alterado muy probablemente esta composición “demográfica”, pero los jordanos seguramente siguen siendo un grupo importante dentro del ISIS. Teniendo estos condicionantes en mente, se comprende que la apuesta de Jordania al participar en los ataques es tan arriesgada como necesaria.

En cuanto a los países del Golfo, su implicación militar es importante como mensaje inequívoco de que no dudarán en atacar a los terroristas, pero su ayuda en este plano no es tan necesaria como lo es en el aspecto ideológico y económico, tal como explicábamos en Destruir al ISIS. Y si bien ha habido ya ejecuciones de personas supuestamente relacionadas con el terrorismo en Arabia Saudí, la persecución de los involucrados en actividades terroristas en el Golfo sigue siendo, al menos públicamente, bastante escasa.

El segundo elemento importante a considerar en los ataques es la inmensa mortandad que han causado y su gran precisión. Las indagaciones realizadas sobre el terreno por activistas ligados al Observatorio Sirio de Derechos Humanos hablan de al menos 70 miembros del ISIS muertos y 50 de Jabhat al-Nusra, una cifra que ellos mismos consideran como una estimación a la baja, y al menos trescientos heridos. Con todo, no se ha mencionado nada sobre bajas civiles, y es presumible creer que realmente no las ha habido porque de lo contrario el ISIS las habría usado inmediatamente como propaganda anti-occidental[2]. Además, los edificios alcanzados han sido importantes centros financieros, de entrenamiento, logísticos o incluso el cuartel general del ISIS en Raqqa, lo que indica que la inteligencia de que dispone el Ejército estadounidense es muy valiosa y va a suponer un serio problema para la supervivencia de los terroristas[3].

Y aquí es donde entra el tercer elemento relevante en los ataques, el elemento simbólico: junto a objetivos más puramente estratégicos, como las instalaciones logísticas y de entrenamiento anteriormente aludidas y el bombardeo sobre poblaciones controladas por el ISIS en la frontera entre Iraq y Siria (para cortar el flujo de armamento, equipo y terroristas entre ambos países), Estados Unidos y sus aliados han atacado la capital misma del “califato”, mostrando su inmensa vulnerabilidad. El ISIS, como todos los grupos terroristas, depende del miedo para mantener el control de las poblaciones ocupadas y para atraer nuevos combatientes, que se sentirán seguros por la sensación de confianza y victoria que transmiten, especialmente desde la toma fulgurante de Mosul y Tikrit. Ésta es la lógica que guía sus ofensivas en Iraq, que desde agosto se han vuelto muy escasas y que se han centrado casi siempre en lugares relativamente desprotegidos[4], dando con ello una impresión de poderío que dista mucho de las capacidades reales del grupo cuando se enfrentan a ejércitos profesionales y disciplinados. Esta mitificación de sus capacidades les ha permitido reclutar fanáticos a lo largo y a lo ancho del orbe, así como reducir los alzamientos contra su brutal opresión, pero cualquier acto, como los ataques sobre Raqqa, que muestren al mundo y especialmente a los musulmanes su verdadero rostro, dinamitará tanto su capacidad de reclutamiento como el apoyo o la pasividad social ante sus acciones. Una parte potencialmente de aspirantes a terroristas se abstendrá de unirse a sus filas si la única esperanza que le ofrecen es una muerte rápida, y las poblaciones y tribus suníes que hasta ahora les han apoyado o simplemente les han evitado se volverán contra ellos. Todo esto, a su vez, redundará en una mayor desmoralización del grupo. Aún es pronto para evaluar la existencia real de la primera consecuencia, pero las otras dos, insurrecciones contra su salvajismo y desmoralización, se están dando ya, como comentábamos en El ISIS se desangra en Iraq (06.09.2014). Si los ataques de Estados Unidos y sus aliados continúan presionando en el plano simbólico, y posiblemente incluyendo la decapitación del liderazgo del ISIS como han hecho con Jabhat Al-Nusra, la desintegración del ISIS se acelerará.

No obstante, esto por sí sólo no será una victoria, ya que lo más seguro es que a medida que el ISIS se descompone abandone su funcionamiento como un ejército convencional y revierta a tácticas puramente terroristas. Esto es algo que ya está sucediendo en Iraq, que en el mes de septiembre ha visto muy pocas ofensivas del ISIS y de muy corta duración pero, a cambio, ha experimentado una oleada importante de atentados en varias ciudades del país, especialmente en Bagdad[5]. También Occidente comienza a experimentar la activación de células terroristas dentro de sus propias fronteras, como es el caso de Australia, que ha desmantelado una red que pensaba realizar atentados y decapitaciones en su país, o Francia, que ha sufrido el asesinato de un ciudadano francés a manos de un grupo islamista afín al ISIS en Argelia. No es nada irrealista suponer que el ISIS intentará ejercer presión sobre los países occidentales instando a sus simpatizantes dentro de estas naciones a llevar a cabo actos que, si bien probablemente no causen una gran mortandad, sí buscarán ser cuanto más atemorizadores mejor.

En definitiva, los bombardeos sobre los terroristas en Siria, si son continuados, acelerarán la fase de descomposición que ya comenzó desde los primeros ataques sobre el grupo en Erbil el mes pasado, reduciendo enormemente, cuando no destruyendo, la amenaza que suponen los terroristas para la región. Con todo, antes de que sean erradicados por completo, es muy probable que el ISIS lleve a cabo una metamorfosis y se centre en llevar a cabo actos más puramente terroristas. Cuando este momento llegue, se sabrá que su destrucción final está cerca.

GIN Revista

 

[1] http://news.nationalpost.com/2014/08/16/foreign-fighters-flocking-to-new-caliphate-established-by-jihadist-group-islamic-state-of-iraq-and-al-sham/

[2] Las imprecisiones en los bombardeos de las fuerzas aéreas estadounidenses contra la insurgencia iraquí después de 2003 supusieron un poderoso aliciente para el reclutamiento de Al Qaeda en Mesopotamia, la encarnación anterior del ISIS, y otros grupos terroristas o rebeldes.

[3] Máxime cuando, desde que el 11 de septiembre Obama anunciara que atacaría Siria, el ISIS ha estado atrincherándose para minimizar el daño de los ataques. Una mortandad tan elevada y un daño tan considerable en las instalaciones de un enemigo prevenido de antemano es sin duda significativo.

[4] A pesar de los fallos cometidos en Samarra y Erbil.

[5] Algunas personas en Iraq rumorean que en realidad los ataques no los ha realizado el ISIS, sino los partidos políticos, enzarzados en la lucha para obtener los puestos de Ministro de Defensa y del Interior. Esto es sumamente improbable, pero sirve para ilustrar la desconfianza que muchos iraquíes tienen hacia su propio Gobierno.





El ISIS se desangra en Iraq (06.09.2014)

6 09 2014

Fuente: ibtimes.com

La ruptura del cerco de Amerli el 31 de agosto por parte de las fuerzas kurdas, el Ejército iraquí y las milicias chiíes, junto con la reconquista de varios pueblos cercanos, han supuesto un duro golpe para la moral del ISIS en Iraq y una inyección de ánimo para un Ejército iraquí desesperadamente necesitado de victorias y credibilidad tras su debacle en Mosul y sus fallidos intentos de recuperar Tikrit. Al margen del simbolismo de la victoria[1], ésta evidencia que el apoyo de la aviación estadounidense e iraquí es un factor decisivo en el conflicto contra el que los terroristas no pueden lidiar. El ISIS ha perdido ya entre 2.100 y 2.300 hombres desde que asaltara al Estado iraquí a principios de junio, de los cuales más de 1.400 han muerto en agosto, y, lo que quizá sea más importante, la liberación de Amerli acabó con la captura de entre 15 y 60 terroristas según las fuentes[2], lo que quizá pueda indicar que la alta motivación del grupo en junio se está diluyendo ante la presión que sufren desde que Estados Unidos acudiera en ayuda de Iraq.

Junto con esto, hay otra noticia más reciente que también llama poderosamente la atención: entre 40 y 50 hombres han sido secuestrados por el ISIS en el pueblo de Tal Gharbi. Se trata de una de las poblaciones que fue tomada por el ISIS y que fue abandonada ante el avance del Ejército iraquí y sus aliados en Amerli, y que es de mayoría suní. El secuestro se ha producido como respuesta al hecho de que los habitantes del pueblo quemaran una bandera terrorista después de que éstos lo abandonaran.

No se trata de un hecho aislado, aunque quizá sea el más destacado en cuanto al número de las víctimas del secuestro. Desde mediados de agosto, el número de ataques de los terroristas del ISIS, sea secuestros o asesinatos, contra los suníes de Iraq, se ha incrementado considerablemente. El mismo día que se producía el secuestro en Tal Gharbi, los miembros de la tribu Bani Aziz entraban en combate con los terroristas cerca de Kirkuk después de que éstos secuestraran a seis de sus miembros. Pocos días antes se han registrado episodios como la confrontación entre la tribu suní Korawi y el ISIS después de que los primeros rechazaran la implantación de la sharia, o la ejecución el 28 de agosto de entre 19 y 30 líderes tribales que habían rechazado jurar lealtad a Abu Bakr Al-Bagdadi.

Este goteo de agresiones contra la comunidad suní de Iraq muestra que, a medida que el Gobierno iraquí comienza su fase de restructuración y que las fuerzas estadounidense, iraquí y kurda logran mayor efectividad en el combate contra el ISIS, el apoyo social del que éste pudiera disponer se evapora. En efecto, los suníes son el “público objetivo” de su campaña de salvajismo y destrucción, aquellos cuya cooperación o por lo menos inactividad debe garantizar si quiere tener viabilidad y continuidad en sus operaciones. La enemistad de Occidente y los chiíes es algo que no amenaza tanto la supervivencia del grupo, es más, la facilita en tanto que le permite elaborar una dialéctica de los “auténticos creyentes” asediados por las fuerzas del Mal, léase “cruzados” y “apóstatas”. Este escudo ideológico no sirve de nada frente a ataques de otros suníes, a los que no puede tachar de infieles sin dañar su propia identidad, que se basa en la defensa del Islam suní. E incluso aunque lo hiciera, el suní iraquí promedio ya no tendrá al ISIS como único referente en la defensa de los intereses de su comunidad, sino que podrá fijarse en lo que hacen tribus y partidos políticos suníes pero enfrentados al ISIS y apoyar a éstos sin traicionar por ello su sentir comunitario.

La guerra sectaria de 2006-2008 terminó por una suma de factores que hicieron que la calma se instaurara entre las facciones contendientes, y uno de ellos fue el nacimiento de un movimiento claramente suní pero opuesto a la barbarie de Al-Qaeda, el “Sahwa” (“Despertar”). El mal trato que los miembros de este grupo recibieron por parte de la administración de Maliki hizo que varios de ellos se unieran a las protestas contra el Gobierno, e incluso algunos de sus miembros forman ahora parte del ISIS, pero el líder tribal Abu Risha desertó de las protestas contra el Gobierno en Anbar a principios de año y reformó el movimiento, ahora llamado “Nuevo Amanecer”, en colaboración con su tío, el Ministro de Defensa Saadun Al-Dulaimi, quien nació en Anbar. Junto a ellos se han alzado en armas contra el ISIS varias tribus suníes, destacando especialmente las que, como comentábamos en Destruir al ISIS, se rebelaron contra el grupo en Ramadi a raíz de la dimisión de Nuri Al-Maliki como Primer Ministro y su sustitución por Haider Al-Abadi. De momento, estos movimientos tienen poca incidencia en el plano militar, pero la trascendencia que pueden llegar a alcanzar en el plano político es inmensa, especialmente si se forma un Gobierno que verdaderamente sea de unidad nacional.

La mala noticia, no obstante, es que es improbable que pueda llegar a haber un movimiento organizado suní contra el ISIS en Siria. Hay que entender que en Iraq juegan una serie de factores que hacen que el apoyo social prestado a los terroristas, o cuanto menos la pasividad social ante sus actos, tienda a ser menor que en el país vecino: en primer lugar, Iraq era, y en cierta medida sigue siendo, uno de los países más secularizados del Oriente Próximo. El Baaz era un partido de ideología cercana al socialismo, sin rasgo alguno que lo relacionara con el islamismo[3], y aunque también el Baaz gobierna en Siria, allí sí tiene un rasgo confesional más marcado en tanto que sirve de cobijo político a la secta alawí, quien se hizo con el control del partido tras el ascenso al poder de Hafez Al-Assad en la década de los setenta. La opresión del Baaz en Siria es percibida por tanto no sólo en términos meramente políticos, sino también religiosos, de una secta cercana al islam chií oprimiendo a una mayoría de la población de carácter suní. En Iraq, el Baaz obviaba la religión tanto como se puede obviar en un país que no deja de ser musulmán, pero estaba en gran medida dirigido por suníes, lo que tiene dos implicaciones: en primer lugar, que los agravios sufridos por la comunidad suní en Iraq han existido durante menos tiempo que los sufridos por la comunidad suní en Siria y, en segundo lugar, que la experiencia política suní en Iraq tiende a tomar más como referencia la política secularizadora del Baaz que el islamismo importado de los países del Golfo, a los cuales la mayoría de la sociedad iraquí, sensiblemente nacionalista, desprecia. Esto no impide que elementos del antiguo Baaz puedan unirse momentáneamente al ISIS, tal y como está sucediendo, o no oponerse a él en la esperanza de que sea capaz de debilitar al Gobierno, pero se trata de una mera tregua guiada por el interés común que se irá erosionando, como ya está sucediendo, a medida que el propio poder del ISIS se erosione. En Siria, los mayores o prácticamente únicos opositores constantes e inflexibles al Gobierno de los alawíes entre la comunidad suní han sido los Hermanos Musulmanes, que distan mucho de ser tan despiadados como el ISIS pero sí tienen una ideología islamista y un origen extranjero, lo que quiere decir que las reticencias que provocan estos rasgos entre la población sean menores que entre la población iraquí, más proclive a identificarse con una acción política nacional y secular.

El ISIS, ya lo hemos dicho en esta asociación, no será destruido sin que los suníes locales ayuden a cavar su tumba. En Siria es improbable que se dé esta situación, al menos con la fuerza suficiente como para suponer un elemento real de lucha, en el corto plazo. No obstante, en Iraq ya está ocurriendo, por lo que, si la tendencia se mantiene y si se crea un Gobierno donde los suníes estén debidamente representados, el ISIS puede tener los días contados en el País de los Dos Ríos.

GIN Revista

 

[1] Amerli, poblado por turcomanos chiíes, llevaba resistiendo más de un mes los asaltos del grupo terrorista. Gracias a su liberación, los turcomanos no se han sumado a las filas de los cristianos y los yazidíes entre los masacrados por el fanatismo.

[2] El número mayor, sesenta, lo da una cuenta en Twitter que presuntamente pertenece a un miembro del ISIS, Abu Anas Al-Andalusi, quien en un post pedía perdón por haber perdido en Amerli frente al Ejército “apóstata” y por el hecho de que sesenta hombres hubieran sido capturados.

[3] De hecho fue fundado por un cristiano, el sirio Michael Aflaq.





Los Balcanes, trayectoria de la ilegalidad internacional

2 09 2014

Fuente: AFP

La cuna de la nación serbia está en Kosovo, todavía quedan muchos monasterios de la iglesia ortodoxa serbia de la época, y con “todavía” me refiero a que aun siendo patrimonio de la humanidad, han sido y siguen siendo saqueados por los albaneses sin que las tropas internacionales respondan, máxime cuando la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU prevé la protección de la minoría serbia. De esta manera se constata que no existe auténtica paz en este “país”, y para comprender el origen de la deriva nacionalista en los Balcanes, aclaremos el concepto de nacionalidad, que sigue existiendo en los Estados procedentes de la antigua Yugoslavia. Este concepto difiere en mucho de lo que en occidente se entiende por tal, basado en el nacimiento. Por ejemplo, uno es francés si nace en Francia o si permanece un nº de años en el país con las condiciones establecidas, sin embargo, para Yugoslavia uno es considerado croata si es hijo de croatas, y lo mismo para las otras nacionalidades. También una persona puede llamarse serbia si sus costumbres lo son, da igual que viva en Serbia o Croacia. Para un europeo puede parecer un sinsentido, pero en los Balcanes, uno es lo que es en función de sus rasgos socioculturales.

Tras la 2ª guerra mundial, el general Tito supo aprovechar bien el ímpetu patriótico de los pueblos de Yugoslavia, hartos de la dominación extranjera. A los comunistas se le unieron muchas personas deseosas de tener un país libre y respetado. Al finalizar la guerra, Tito no tuvo gran oposición para hacerse con el poder. Este personaje se caracterizó entre otras cosas por no doblegarse ante Stalin en sus exigencias de seguir el comunismo soviético. Stalin no toleraba insumisión alguna, por lo que ordenó la eliminación de Tito, así pues es famosa la carta que Tito envía a Stalin en la cual dice así: “Camarada Stalin, has mandado siete hombres para liquidarme. Si yo mando a uno, no tendré que mandar al segundo”. Otra de las razones de la popularidad de Tito fue la reforma agraria, confirmó la propiedad privada de las tierras hasta un máximo de 10 hectáreas por familia, deshaciendo los latifundios, de forma y manera que desde el inicio prácticamente, Yugoslavia funcionó con un modelo económico bipolar.

Respecto a la cuestión militar, más del 70% de los oficiales del ejército yugoslavo era de nacionalidad serbia, hecho que producirá el alineamiento del ejército federal yugoslavo con las posturas y aspiraciones en las guerras de la década de los 90. El hecho de que Yugoslavia estuviese compuesta de distintas nacionalidades, hizo revivir los fantasmas del pasado cuando la bonanza económica tocó a su fin, y esto es algo que suele ocurrir cuando la crisis amenaza con llegar a un país, es decir, que los nacionalistas comienzan a reivindicar sus posturas ante el fracaso del Estado en su conjunto. Muchos dirigentes comunistas entonces se dedicaron a desviar a sus fondos privados el dinero que había obtenido el país a través de diversos créditos, con lo cual cuando fue momento de la devolución, devino el colapso al no poder hacer frente a los pagos, lo que conllevó a que cada pueblo acusase al contrario de los errores cometidos.

Sin embargo, no solo hemos de circunscribir el desencadenamiento del conflicto a causas meramente económicas, porque también se produjeron actos de desobediencia civil, y es bien conocido lo que el musulmán Alija Izetbegovic, futuro presidente de Bosnia Herzegovina, autor de la “Declaración Islámica” de 1970 que le costó 5 años de prisión, en ella escribió entre otras cosas: “… la creación de una comunidad islámica única, desde Marruecos hasta Indonesia”. Antes de la guerra existía un pacto de no formación de partidos nacionalistas precisamente por lo que pudiera pasar, y el primero en saltarse la norma y formar el partido musulmán, fue Izetbegovic.

La cuestión de los asesinatos masivos es fundamental para entender la intervención en Kosovo, los serbios eran culpables de asesinar civiles inocentes, como también lo eran los croatas, los bosnios, los macedonios y el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK). Pero la cuestión a tratar desde el punto de vista geopolítico, es si la intervención extranjera ha resultado más beneficiosa o no, y es que finalmente puede corroborarse que ha sido peor el remedio que la enfermedad, y en apoyo de esta postura hemos de tener en cuenta lo que dice el informe de Inteligencia del Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania el 12 de enero de 1999, al Tribunal Administrativo de Trier (Referencia Az: 514-516. 80/32 426): “Incluso en Kosovo no es verificable una explícita persecución política unida a la identidad étnica albanesa. El este de Kosovo todavía no está implicado en un conflicto armado. La vida pública en ciudades como Pristina, Urosevac, Gnjilan, etc., durante todo el período del conflicto, ha proseguido de manera relativamente normal […]. Las acciones de las Fuerzas de Seguridad no fueron dirigidas contra los albano-kosovares como grupo étnicamente definido, sino contra el opositor militar y sus partidarios reales o presuntos”.

Esto hace plantearse que la celeridad en la injerencia extranjera a Yugoslavia no hizo sino empeorar una situación que ya de por sí era bélica, pues añadir gasolina al fuego no puede tener resultados positivos. La diferente óptica expuesta aquí por Alemania deja entrever como mínimo, que las matanzas  en dicha región no eran tales como se presentaban en otros medios, y por ello la falta de unanimidad de opiniones en este conflicto requiere cuanto menos una mayor prudencia en cuanto a la actuación, máxime si recordamos que el Derecho Internacional recoge entre sus principios el de no injerencia y respeto a la soberanía de un Estado.

Si ya desde el punto de vista geopolítico, deja mucho que desear la actuación internacional en la región de los Balcanes; si nos fijamos ahora en el proceso jurídico de la desmembración de Kosovo, es patente la irregularidad en el procedimiento, no sólo de parte de la comunidad internacional, porque cataloga a Kosovo de “excepción”, sino también desde un punto de vista interno, porque quienes asumieron el control del país estuvieron condenados por la autoridad competente serbia antes de la desmembración, y en no pocas veces se les acusó de pertenencia al antiguo ELK.

La cuestión que levanta ampollas es la interpretación que algunos han hecho en su propio beneficio del principio de autodeterminación de los pueblos que la Carta de NU recoge, y la verdad es que Kosovo no ha sido un pueblo colonial de Serbia, sino parte integrante de la misma, por ello el principio de autodeterminación externa no puede aplicarse al mismo, sino en todo caso la llamada autodeterminación interna, dirigida a que la población no se vea discriminada por su raza, credo o color, pero esto es algo muy distinto al hecho de pretender constituir un Estado ad hoc o mejor dicho, un Estado fallido.

Naciones Unidas designó a Martti Ahtisaari, antiguo Presidente finlandés, como enviado especial para Kosovo, y tras 14 meses de negociaciones remitió un informe en el que recomendaba una independencia para Kosovo, supervisada por la comunidad internacional, pero justificaba su posición en argumentos más políticos que jurídicos, pues afirmaba que la independencia era el único camino viable pero a su vez (y esto es lo que no se comprende), señalaba: “Kosovo es un caso especial que requiere una solución especial y que no crea precedente para otros conflictos sin resolver” [Consejo de Seguridad: S/2007/168, 26 marzo 2007].

El problema es que para llegar a esa independencia, la única manera es la declaración unilateral, extremo que contradice la resolución 1244 del Consejo de Seguridad, de manera que somos testigos de la antítesis entre política y derecho. Esta declaración unilateral fue ratificada en 2010 por la Asamblea General de NU, lo que constituye un precedente muy peligroso para otras regiones del entorno, pues según esta institución, dicha declaración no contradice la legalidad internacional, aunque ésa postura puede entenderse visto el avanzado estado de separación entre Kosovo y Serbia, pues sentenciar en sentido contrario habría supuesto reconocer el error cometido de permitir la declaración unilateral, y volver atrás resultaba impensable.

La máxima responsable del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Rusia, experta en el asunto de Kosovo, Yelena Ponomariova, relata sobre las causas de la desmembración de la Yugoslavia socialista y posteriores encarnaciones que no solo estamos ante motivos históricos, sino también geopolíticos, pues se quería romper la unidad de los países euroasiáticos para cercar a Rusia. Por otro lado, lo que posteriormente fue el ejército de liberación de Kosovo (ELK), se formó de antiguos albano-kosovares que ya desde la década de los 70 eran quienes más animadversión manifestaban contra el General Tito, sentimiento que se fue fraguando hasta encontrar su momento oportuno en la década de los 90 para reivindicar su propio Estado, además estos integrantes del ELK, durante el gobierno de Tito se vieron obligados a situarse en otros países del entorno yugoslavo, volviendo de nuevo a los Balcanes a la muerte de éste. Decir también que el actual Estado kosovar, ha resultado ser un Estado fallido donde el 75% de la población joven está en paro, lo cual manifiesta que indudablemente los movimientos nacionalistas que pretenden encaminarse a formar un país propio, acaban en quiebra e incapaces de seguir adelante por sus propios medios.

Es más, la resolución del Consejo de Seguridad 1244 sobre Kosovo, prohibía que este Estado formase un ejército propio, algo que este país desobedeció recientemente al constituir un cuerpo de fuerzas armadas de 5.000 efectivos, con 3.000 reservistas. Esto demuestra que los compromisos tomados por Kosovo inicialmente solo fueron parte de una estrategia de gestación de un Estado para defender sus propios intereses de forma ilícita, sin que por el momento hayan ejecutado sanción alguna la comunidad internacional. Este desenlace deja a la luz la mala gestión internacional sobre esta región por parte de la ONU, que ejerció la administración del territorio de Kosovo hasta la proclamación unilateral de su independencia.

Jesús Daniel Bernadic Sánchez

 

Bibliografía

Breve historia de Yugoslavia. H.C. Darby; R.W. Seton-Watson; P. Auty; R.G.D. Laffan y S. Clissold. Colección Austral.

El Derecho Internacional en la encrucijada. Gutiérrez Espada, Cesáreo y Cervell Hortal, Mª José. Editorial Trotta. 2008.

Miradas sobre Europa. Milenko Bernadic. Ensayo.

Los secretos del Club Bilderberg. Estulin, Daniel. Editorial Planeta.

http://actualidad.rt.com/ultima_hora/view/121739-kosovo-crea-ejercito-pese-resolucion-onu

http://sp.ria.ru/international/20140305/159456014.html

http://www.lavanguardia.com/20140305/54402800006/kosovo-crea-su-ejercito-propio-con-5-000-hombres-y-estrena-seleccion-de-futbol.html








Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 726 seguidores